La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, aseguró que el desarrollo de la Copa Mundial de la FIFA 2026 no se encuentra en riesgo ante las movilizaciones sociales y gremiales previstas en el país. La mandataria descartó cualquier escenario de conflictividad que pudiera comprometer la logística o la seguridad del evento, afirmando que “no va a haber ningún problema” durante la justa deportiva.
El pronunciamiento surge ante el incremento de actividades de protesta por parte de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) y colectivos de búsqueda, quienes tradicionalmente intensifican sus demandas en el segundo trimestre del año. Sheinbaum subrayó que, si bien se garantiza el derecho a la libre expresión, la administración federal cuenta con los canales institucionales para procesar dichas exigencias.
La ruta gubernamental para blindar el evento internacional se concentrará en la Secretaría de Gobernación (SEGOB), la cual encabezará las mesas de diálogo con los diversos sectores inconformes. El objetivo central de esta coordinación es evitar el escalamiento de los conflictos y prevenir incidentes que pudieran afectar la proyección de México en el exterior previo a la inauguración del torneo.
“Se les atiende siempre, tenemos que estar cerca”, enfatizó la jefa del Ejecutivo, al señalar que la prioridad es la interlocución directa a través de las dependencias correspondientes. Este enfoque busca desactivar tensiones políticas mediante la negociación, priorizando la estabilidad social sin recurrir a medidas coercitivas que impacten la percepción democrática del Estado mexicano.
Respecto a las recientes protestas y paros escalonados en el Sistema de Transporte Colectivo (STC) Metro, la Presidenta informó que el gobierno federal ha inyectado 1,500 millones de pesos adicionales para labores de mantenimiento. La mandataria sostuvo que no existen razones estructurales para las movilizaciones por falta de recursos, dado el flujo de capital destinado a la infraestructura capitalina.
Sheinbaum enlistó proyectos estratégicos como la modernización de la Línea 1, la ampliación de la Línea 12 y la integración del Tren Interurbano México-Toluca como pruebas del compromiso presupuestal en materia de movilidad. Estas obras, junto con las rutas ferroviarias hacia Querétaro y Pachuca, forman parte del plan de conectividad metropolitana para el año 2026.
Finalmente, la mandataria respaldó la gestión de la jefa de Gobierno, Clara Brugada, en el manejo de las demandas laborales de los trabajadores del transporte. Reiteró que, aunque el diálogo permanece abierto, la inversión en vivienda y equipamiento para el personal del Metro se mantiene como una prioridad para garantizar la operación continua del servicio durante los próximos años.







