El brutal crimen conmociona a México, mientras la presidenta Claudia Sheinbaum condena los hechos y confirma avances en la investigación.
El sábado pasado, un hallazgo devastador conmocionó a Hermosillo, Sonora: los cuerpos sin vida de tres niñas, de nueve y once años (dos de ellas gemelas), fueron encontrados en un predio despoblado en la comisaría Miguel Alemán, a unos 80 km de la capital estatal. Las menores, vestidas con pijamas, estaban abrazadas bajo un árbol de mezquite. Las gemelas de 11 años presentaban impactos de bala, y la niña de nueve años también fue asesinada. Un día antes, el viernes 4 de julio, se localizó el cuerpo de una mujer de 28 años, identificada como la madre de las niñas, en la carretera 36 Norte, cerca del entronque Hermosillo-Bahía de Kino. Este crimen ha generado indignación en México y ha puesto en evidencia la grave situación de violencia contra mujeres y niñas en el país.
El descubrimiento ocurrió en una zona agrícola conocida como campo Rosella, tras un reporte anónimo recibido por el colectivo Buscadoras por la Paz Sonora. Cecilia Delgado, líder del colectivo, describió la escena como un acto de extrema crueldad, señalando que las niñas parecían haberse protegido entre sí, con la mayor intentando resguardar a la menor. La Fiscalía General de Justicia del Estado de Sonora (FGJES) confirmó que las víctimas fueron identificadas por familiares y ha iniciado una investigación exhaustiva, clasificando el caso como un posible feminicidio infantil múltiple. Extraoficialmente, se reportó que las niñas y su madre habrían sido privadas de la libertad antes de ser asesinadas, aunque las autoridades aún no han confirmado los detalles de este presunto secuestro.
En su conferencia matutina de este lunes, la presidenta Claudia Sheinbaum calificó el crimen como “inadmisible” y expresó una firme condena a la violencia contra la niñez. Informó que un hombre, presuntamente la pareja sentimental de la madre y padre de las menores, ha sido detenido como principal sospechoso. Sheinbaum destacó que su gobierno no tolerará la violencia contra niñas y niños, y anunció que ha solicitado una investigación para determinar si hay un aumento en la violencia intrafamiliar y las muertes violentas de infancias en el país. Además, mencionó que el gobierno federal trabaja en una estrategia para abordar las agresiones contra menores, en coordinación con la fiscalía de Sonora, que ya está investigando el caso. “Siempre vamos a condenar cualquier feminicidio y, obviamente, la violencia contra niñas y niños”, deploró la presidenta, subrayando su compromiso con la justicia.
La investigación está a cargo de la FGJES, que ha desplegado personal de Servicios Periciales para recabar indicios en la escena del crimen. El caso se produce en un contexto de creciente violencia en Hermosillo, donde el 4 y 5 de julio se reportaron múltiples ataques armados y seis asesinatos, según medios locales. Organizaciones como Rescate Animal han suspendido actividades en la zona debido a los constantes “levantones” y homicidios. Este crimen ha intensificado el clamor de colectivos y ciudadanos por medidas efectivas contra la violencia, especialmente hacia mujeres y niñas, en un estado donde la inseguridad ligada al crimen organizado sigue siendo un desafío. La respuesta de Sheinbaum y las autoridades será clave para determinar si este caso marca un punto de inflexión en la lucha contra la violencia en México.







