El director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, confirmó que la cifra de casos positivos de hantavirus asociados al crucero MV Hondius ha ascendido a cinco, mientras se mantienen otros tres casos bajo sospecha. Pese al incremento, el organismo internacional sostiene que el riesgo sanitario global permanece en un nivel “bajo”, aunque instó a la comunidad internacional a reforzar la inversión en seguridad sanitaria y la solidaridad global.
Respecto a la logística de atención en territorio español, el presidente de Canarias, Fernando Clavijo, informó que la embarcación no atracará en el archipiélago, sino que permanecerá en zona de fondeo. La evacuación de los pasajeros se realizará mediante una lancha o nave nodriza para garantizar el aislamiento. Por su parte, el ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, subrayó que el protocolo está diseñado para que el operativo se ejecute sin contacto con la ciudadanía canaria, mientras el Ministerio de Sanidad evalúa a los tripulantes a bordo.
La naviera Oceanwide, operadora del MV Hondius, notificó que 30 pasajeros de 12 nacionalidades distintas desembarcaron en la isla de Santa Elena previo a la declaración oficial del brote. En dicho grupo se incluyó el traslado de los restos del primer fallecido, cuya causa de muerte se desconocía en ese momento. Actualmente, el crucero navega por el Atlántico con destino a Tenerife, donde se prevé su arribo el próximo domingo bajo estrictas medidas de vigilancia epidemiológica.
La ministra de Sanidad, Mónica García, apeló a la responsabilidad individual de los viajeros para cumplir con el aislamiento a su llegada. No obstante, las autoridades sanitarias ultiman un informe jurídico para determinar la viabilidad de imponer cuarentenas obligatorias a los 14 ciudadanos españoles en caso de que se rechace el confinamiento voluntario. La medida busca mitigar riesgos de dispersión viral ante un patógeno con periodos de incubación prolongados.
La epidemióloga de la OMS, Maria Van Kerkhove, detalló que, debido a que el periodo de incubación puede extenderse por varias semanas, los pasajeros permanecen confinados en sus camarotes tras procesos de desinfección. El personal de servicio ha implementado el uso obligatorio de mascarillas ante la posibilidad de transmisión por contacto físico cercano. Van Kerkhove precisó que, a diferencia de la influenza o el COVID-19, se trata de un virus con comportamiento conocido por la ciencia.
En el balance clínico más reciente, la OMS reportó que el paciente hospitalizado en Sudáfrica presenta una evolución favorable, mientras que los dos casos atendidos en Países Bajos se reportan en estado estable. El organismo reiteró que la cooperación técnica entre naciones es fundamental para la gestión de crisis transfronterizas, haciendo un llamado a países como Estados Unidos y Argentina para reconsiderar su postura frente a la organización.







