La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, generó una nueva controversia al afirmar durante el debate semanal de control en la Asamblea de Madrid que “México no existió hasta que llegaron los españoles”, en el marco de la defensa de su reciente y accidentado viaje al país latinoamericano. Las declaraciones se produjeron en respuesta a las críticas de la oposición por el viaje de Ayuso a México, que fue acortado ante protestas y un ambiente que ella describió como “hostil”. La mandataria madrileña acusó a la izquierda española y mexicana de “retorcer la historia de España en México” y añadió: “México no existió hasta que llegaron los españoles. Quiéranse un poco más porque era otra civilización”.
Ayuso no se limitó a la frase principal. Dirigiéndose implícitamente a la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, preguntó: “¿Qué hay bajo tierra en la calle Guatemala 24 de Ciudad de México?”. Se refería al sitio arqueológico del Huei Tzompantli (gran altar de cráneos mexica), descubierto en excavaciones junto al Templo Mayor. “Pregúntenle a la presidenta mexicana y a los mexicanos qué hay bajo tierra… porque a lo mejor habrá que empezar a pedir disculpas por tanta mentira y por tanto agravio”, señaló Ayuso, vinculando el hallazgo a su defensa del mestizaje y la herencia española.
El viaje de Ayuso a México, que incluyó actividades relacionadas con la conmemoración de la hispanidad y referencias a Hernán Cortés, generó fuertes protestas y tensiones diplomáticas. La presidenta madrileña ha denunciado un “boicot” orquestado por los gobiernos de Pedro Sánchez y Claudia Sheinbaum, así como un supuesto ambiente de amenazas que la obligó a acortar su estancia. También ha reiterado calificaciones como “narcoestado” hacia México en intervenciones previas. Por su parte, Sheinbaum respondió con ironía este mismo jueves, invitando a Ayuso a “pasar más tiempo de vacaciones en México” para “aprender mucho” de su cultura y grandeza histórica.
Las palabras de Ayuso han provocado reacciones inmediatas en redes sociales, medios y círculos políticos en ambos países. Críticos las consideran una negación de las milenarias civilizaciones mesoamericanas, que contaban con ciudades, sistemas de escritura, calendarios precisos y avances en matemáticas y astronomía siglos antes de 1492. Defensores de Ayuso argumentan que su intervención resalta el nacimiento del México moderno como resultado del encuentro y mestizaje con España, rechazando lo que llaman una “narrativa indigenista” que idealiza el pasado prehispánico y oculta prácticas como los sacrificios humanos evidenciados en el Tzompantli. Este nuevo episodio agrava las tensiones entre sectores políticos de España y México, donde la historia compartida sigue siendo un campo de batalla ideológica. Mientras Ayuso defiende la herencia española como fundacional, voces en México enfatizan la dignidad y continuidad de los pueblos originarios.







