El pasado sábado se llevó a cabo en las calles de EE. UU. la tercera jornada de protestas “No Kings”, para manifestarse en contra de las políticas del presidente Donald Trump. Miles de personas se movilizaron en ciudades como Washington, Minnesota, Los Ángeles, Atlanta, Nueva York, Carolina del Norte y Ohio, entre otras. Las protestas también se extendieron a varios países europeos, como Italia, Francia y España.
El movimiento No Kings (Sin Reyes) alude a que el país norteamericano no ha sido una monarquía desde que se independizó del Reino Unido hace 250 años. Alrededor de 3,300 marchas han visibilizado el descontento con las políticas migratorias y las operaciones militares en el extranjero de la administración Trump.
La jornada de protestas del pasado sábado es la tercera de este tipo, tras manifestaciones similares que se desarrollaron el año pasado, en los meses de junio y octubre. La policía afirmó que la mayoría de las marchas se llevaron a cabo de manera pacífica, pues entre los cánticos, la música alegre, los carteles ingeniosos y los disfraces que parodiaban al presidente Trump se daba color a las manifestaciones.
No obstante, más de 70 personas fueron arrestadas en la ciudad de Los Ángeles después de que la policía emitiera una orden de dispersión contra los manifestantes del movimiento. La policía informó que 66 adultos fueron arrestados por no dispersarse tras la orden, y una persona fue detenida bajo sospecha de “posesión de un arma blanca”. De igual forma, 8 menores de edad también fueron arrestados por no acatar la orden, según las autoridades.
El presidente republicano ha calificado dichas protestas como una “broma” y las ha descrito como “pequeñas” o “ineficaces”. También añadió que “cuando uno ve a esa gente, no representan a la gente de nuestro país”, según declaró a periodistas en octubre.
Se estima que las dos primeras jornadas de manifestaciones reunieron a más de 5 millones de personas en junio y a 7 millones en octubre. En la jornada del pasado sábado, los organizadores calcularon una participación cercana a los 8 millones, de acuerdo con declaraciones a medios estadounidenses.







