El Senado de la República alista el proceso legislativo para la ratificación de Roberto Velasco Álvarez como titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE). La Cámara alta se encuentra a la espera del envío formal de la propuesta por parte del Ejecutivo Federal, tras la renuncia de Juan Ramón de la Fuente, quien dejó el cargo el pasado miércoles por complicaciones de salud que requieren rehabilitación especializada.
La presidenta de la Mesa Directiva, Laura Itzel Castillo, confirmó que la soberanía está preparada para dar trámite a la designación. Por su parte, el coordinador de la mayoría, Ignacio Mier, adelantó que el análisis y la posterior votación se realizarán en los próximos días, una vez que la solicitud sea turnada formalmente a las instancias correspondientes para su desahogo.
De acuerdo con el reglamento interior, Velasco Álvarez deberá comparecer ante la Comisión de Relaciones Exteriores, presidida por Alejandro Murat Hinojosa. En dicho encuentro, el funcionario presentará su plan de trabajo y se someterá a los cuestionamientos de los legisladores sobre los ejes prioritarios de la política exterior mexicana y la protección de connacionales en el extranjero.
Tras la comparecencia, los integrantes de la comisión emitirán un dictamen de idoneidad. Este documento será turnado al Pleno del Senado, donde se requiere de la aprobación por mayoría de los miembros presentes para que el nuevo Canciller pueda rendir la protesta de ley y asumir formalmente sus funciones al frente de la diplomacia nacional.
Velasco Álvarez, de 38 años, se desempeñaba hasta esta semana como subsecretario para América del Norte. Es licenciado en Derecho por la Universidad Iberoamericana y cuenta con una maestría en Políticas Públicas por la Universidad de Chicago. Su perfil es identificado por la continuidad en las negociaciones estratégicas con los socios comerciales de la región.
El relevo institucional se produce luego de que la presidenta Claudia Sheinbaum informara la salida de De la Fuente a través de un mensaje en redes sociales. El ahora exsecretario enfrentaba problemas de salud en la espalda que le impedían cumplir con las exigencias de movilidad y representación inherentes al cargo de secretario de Estado.







