El Senado de la República mantiene en revisión la Reforma Electoral, propuesta por la presidenta Claudia Sheinbaum, conocida como “Plan B”, con especial énfasis en ajustes técnicos que eviten afectar la integración de los ayuntamientos en las entidades federativas, informó el coordinador de Morena en la cámara alta, Ignacio Mier.
El legislador detalló que actualmente se trabaja en la redacción del artículo 115 constitucional y sus transitorios, con el objetivo de no contravenir el federalismo ni generar incrementos automáticos en el número de regidores y síndicos en municipios del país. Explicó que existe una revisión “muy minuciosa” de las legislaciones locales, debido a que varias entidades ya cuentan con esquemas propios de integración municipal, como los casos de Veracruz y Tabasco, donde los cabildos operan con menos de seis integrantes.
En ese contexto, advirtió que una redacción rígida en la Constitución podría provocar que municipios con menor número de integrantes se vean obligados a ampliar su estructura, lo que contravendría el principio de austeridad. “Se busca que la supremacía constitucional no genere efectos automáticos que incrementen el número de integrantes en los ayuntamientos”, señaló.
Ignacio Mier indicó que uno de los puntos en análisis es el rango de integración de los cabildos, que podría modificarse para permitir una flexibilidad de entre uno y hasta 15 integrantes, evitando así interpretaciones que obliguen a elevar los mínimos actuales. Para ello, confirmó que existe coordinación con la Consejería Jurídica del Poder Ejecutivo federal y con las comisiones dictaminadoras, a fin de lograr una redacción que concilie criterios técnicos y constitucionales. Además, señaló que se mantiene diálogo con gobiernos estatales, ante la preocupación de que la reforma pudiera alterar su organización municipal.
Sobre el proceso legislativo, el senador indicó que el dictamen podría circular en las próximas horas, lo que permitiría convocar a comisiones una vez cumplido el plazo reglamentario de 12 horas. De concretarse ese escenario, la discusión en comisiones podría realizarse de manera inmediata y, posteriormente, llevar el proyecto al pleno del Senado en el transcurso de la semana. Explicó que existen dos rutas: dictaminar la iniciativa en sus términos y modificarla mediante reservas, o bien, presentar desde el inicio un dictamen con ajustes incorporados, opción que consideró más viable.
Respecto al respaldo legislativo, Mier Velazco afirmó que el Partido del Trabajo es un aliado en el proceso, aunque evitó confirmar el número de votos garantizados para la aprobación del dictamen. Finalmente, subrayó la relevancia del Instituto Nacional Electoral en el contexto de la reforma, al referirse a su presidencia como el órgano encargado de garantizar la certeza, legalidad e imparcialidad de los procesos electorales.







