El Fondo Monetario Internacional (FMI) dio una positiva actualización para El Salvador: la economía del país crecerá alrededor del 4% al cierre de 2025, una cifra superior a sus pronósticos anteriores. En un comunicado, el FMI explicó que “la economía se está expandiendo a un ritmo más rápido de lo previsto, gracias a una mayor confianza, récord de remesas y una inversión pujante”. Además, destacó que hay “muy buenas perspectivas para el próximo año”.
Esta proyección representa una mejora notable respecto a estimaciones del FMI de octubre, que hablaban de entre 2.5% y 3%. El avance se debe principalmente al flujo histórico de remesas —que superan los niveles prepandemia—, el aumento en la inversión privada y pública, y un ambiente de mayor estabilidad que genera confianza en consumidores y empresarios. El FMI también elogió el compromiso del gobierno con la consolidación fiscal: la meta de saldo primario para fines de 2025 va por buen camino, y el presupuesto aprobado para 2026 reduce el déficit mientras amplía el gasto social.
El anuncio se produjo durante las conversaciones para la segunda revisión del acuerdo de Servicio Ampliado (SAF) por 40 meses, que incluye un préstamo de 1,400 millones de dólares. Aunque quedan pendientes discusiones sobre temas como Bitcoin —donde el FMI pide más transparencia y control de riesgos—, el tono fue optimista y sin críticas fuertes como en informes pasados.
El presidente Nayib Bukele había adelantado esta cifra el 16 de diciembre, asegurando que el crecimiento estaría “arriba del 4%”. Datos del Banco Central de Reserva confirman la tendencia: 2.4% en el primer trimestre, 4.1% en el segundo y 5.1% en el tercero. Con este respaldo del FMI, El Salvador se posiciona mejor en Centroamérica, aunque aún por debajo de países como Panamá o Guatemala.
La noticia fue bien recibida en medios salvadoreños y genera esperanza para 2026, con expectativas de que remesas y turismo sigan impulsando la economía. Sin embargo, expertos recuerdan desafíos pendientes como la deuda pública y la dependencia de factores externos. Este pronóstico positivo del FMI refuerza la imagen de estabilidad económica del país y podría atraer más inversión extranjera en los próximos meses.







