Esta mañana, integrantes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), sobre todo de la Sección 22 de Oaxaca, reanudaron sus protestas en el Zócalo de la Ciudad de México como parte de un paro nacional de 48 horas programado para hoy y mañana. Alrededor de 5 mil maestros se reunieron desde las 4:00 a.m. en la Plaza de la Constitución, pidiendo la cancelación total de la Ley del ISSSTE de 2007, el fin de las reformas educativas de gobiernos pasados y la reapertura inmediata de mesas de diálogo con la presidenta Claudia Sheinbaum.
El blindaje de vallas metálicas de tres metros de altura, colocado por la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) de la CDMX desde el martes pasado, creó tensión desde el principio. Los docentes se pararon en la calle Correo Mayor, cerca de Moneda, y empezaron a golpear las barreras justo durante la conferencia matutina de Sheinbaum. Un grupo intentó tumbar las vallas para llegar a Palacio Nacional, lo que llevó a empujones con elementos antimotines y el uso de gas lacrimógeno para dispersarlos. No hubo heridos graves ni arrestos, pero videos en redes muestran el forcejeo y las quejas de los maestros por “represión”.
Después del incidente, los maestros pusieron casas de campaña y campamentos en la plancha del Zócalo, bloqueando accesos y complicando el tráfico en vialidades como Eje Central y 20 de Noviembre. La SSC sugirió rutas alternas como Circuito Interior y Calzada Tlalpan, y se cerró la estación o Zócalo/Tenochtitlán de la Línea 2 del Metro por precaución. En su mañanera, Sheinbaum reafirmó la voluntad de dialogar y recordó que el gobierno busca soluciones pacíficas. La CNTE, en cambio, denunció el gas y las vallas como un intento de ocultar sus reclamos, en medio de paros similares en Oaxaca, Guerrero y Michoacán, con bloqueos de casetas y tomas de plazas.







