Kimberly Hilary Moya González, una estudiante de 16 años del Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH) Naucalpan de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), desapareció el pasado 2 de octubre en la colonia San Rafael Chamapa, en el municipio de Naucalpan, en el Estado de México. Salió de su casa alrededor de las 16:00 horas para ir a un café internet cercano a imprimir una tarea escolar y nunca regresó. Cámaras de seguridad la captaron por última vez a las 16:06 horas caminando sola por la calle, vestida con sudadera verde, pantalón gris, mochila rosa y tenis blancos. Ese mismo día se emitió una Alerta Amber para movilizar la búsqueda.
Hasta cinco días después de su desaparición, la joven sigue sin rastro, aunque la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) confirmó la detención de una persona relacionada con el caso. Las autoridades no han dado detalles sobre la identidad del sospechoso ni su rol exacto, pero indican que la investigación continúa para localizar a Kimberly. La familia, compañeros de escuela y colectivos de buscadoras han participado en operativos, pero no hay avances concretos sobre su paradero.
La madre de Kimberly ha clamado públicamente: “Mi hija no se perdió, se la llevaron”. Este lunes, familiares y amigos bloquearon el Periférico Norte en Naucalpan para exigir justicia y mayor atención de las autoridades, lo que causó caos vial y atrajo cobertura mediática. La protesta resaltó la frustración ante la lentitud de la respuesta oficial en un estado con más de mil casos de desapariciones en lo que va de 2025.
El caso ha conmocionado a la comunidad educativa y se ha viralizado en redes sociales, donde se comparten fichas de búsqueda, videos de las últimas imágenes de Kimberly y llamados a la acción. Este incidente se suma a la crisis de desapariciones en el Estado de México, donde las autoridades enfrentan críticas por falta de recursos y coordinación.







