Red Bull Racing ha anunciado el despido de Christian Horner como director del equipo y CEO, poniendo fin a una era de 20 años al frente de la escudería de Fórmula 1. Horner, de 51 años, lideró al equipo desde su creación en 2005, logrando ocho campeonatos de pilotos y seis de constructores, con un total de 124 victorias en grandes premios y 287 podios. Su salida, efectiva de inmediato, fue confirmada mediante un comunicado oficial de Red Bull, que nombró a Laurent Mekies, exdirector de Racing Bulls, como nuevo CEO del equipo. La decisión, tomada tras el Gran Premio de Gran Bretaña, ha generado sorpresa en el mundo del automovilismo y se produce en medio de un declive en el rendimiento del equipo y tensiones internas.
El despido de Horner se anunció desde la sede de Red Bull Racing en Milton Keynes, Reino Unido, donde el ambiente, según reportes, estuvo marcado por una mezcla de decepción y tristeza entre el personal. Algunos medios, como Sky Sports, describieron una despedida emocional en la que Horner, visiblemente afectado, se despidió del equipo tras dos décadas de liderazgo. Junto a él, dos figuras de alta dirección también dejaron la escudería, aunque sus identidades no han sido plenamente detalladas. Este movimiento se produce en un contexto de incertidumbre, con especulaciones sobre el futuro del piloto estrella Max Verstappen, quien podría estar considerando un cambio a equipos como Mercedes.
El motivo detrás del despido parece estar ligado a varios factores. Por un lado, el rendimiento de Red Bull ha decaído en la temporada 2025, perdiendo terreno frente a rivales tras años de dominio. Por otro, disputas internas y controversias han afectado la estabilidad del equipo. En febrero de 2024, Horner enfrentó acusaciones de comportamiento inapropiado y controlador por parte de una empleada, las cuales fueron desestimadas tras una investigación interna y una apelación en agosto de 2024. Sin embargo, estas acusaciones, junto con la salida de figuras clave como el piloto mexicano Sergio “Checo” Pérez o el diseñador Adrian Newey, contribuyeron a un ambiente de tensión. Algunos analistas sugieren que el despido es un intento estratégico de Red Bull para estabilizar el equipo y retener a Verstappen de cara a la temporada 2026, que introduce nuevos retos técnicos con cambios en las regulaciones.
Horner, quien se unió a Red Bull en 2005 tras adquirir el equipo Jaguar, transformó a la escudería en una potencia de la Fórmula 1. Bajo su liderazgo, pilotos como Sebastian Vettel y Max Verstappen lograron múltiples títulos, destacando períodos de dominio en la década de 2010 y en los últimos años. Sin embargo, desafíos como la transición a motores híbridos en 2014 y conflictos con proveedores como Renault marcaron momentos difíciles en su trayectoria. Su salida ha generado reacciones mixtas: algunos fans y analistas la ven como un movimiento necesario para renovar al equipo, mientras otros lamentan la pérdida de una figura clave en la historia de Red Bull.
El nombramiento de Laurent Mekies como nuevo líder marca un nuevo capítulo para Red Bull Racing. Mekies, con experiencia en la Fórmula 1 y un historial en Racing Bulls, tendrá la tarea de mantener la competitividad del equipo en un momento crítico. Mientras tanto, la atención está puesta en cómo este cambio afectará la dinámica interna y el futuro de Verstappen, en un deporte donde las decisiones estratégicas pueden redefinir el rumbo de una escudería.







