El huracán Erick se ha convertido en una amenaza significativa para el sureste de México, generando alerta entre las autoridades y la población. Este fenómeno meteorológico, que evolucionó de tormenta tropical a huracán categoría 1 en las últimas horas, se desplaza por el Océano Pacífico y se espera que impacte con fuerza las costas de Oaxaca y Guerrero. A las 21:00 horas del 17 de junio de 2025, el centro del huracán se localizaba a 335 kilómetros al sur-sureste de Puerto Ángel, Oaxaca, y a 535 kilómetros al sureste de Punta Maldonado, Guerrero, según el Servicio Meteorológico Nacional (SMN). Con vientos máximos sostenidos de 95 km/h y rachas de hasta 110 km/h, Erick se mueve hacia el noroeste a una velocidad de 13 km/h.
El huracán está ganando fuerza debido a las condiciones favorables del océano, como temperaturas cálidas del agua y baja cizalladura vertical. Los expertos del SMN y la Comisión Nacional del Agua (Conagua) pronostican que Erick podría intensificarse a categoría 2 en las próximas horas, con vientos de entre 155 y 177 km/h, y no descartan que alcance categorías superiores (3, 4 o incluso 5) antes de tocar tierra. Se espera que el impacto ocurra la mañana del 19 de junio, alrededor de las 06:00 horas, en los límites entre Oaxaca y Guerrero, afectando directamente a comunidades costeras y zonas montañosas.
Las lluvias torrenciales asociadas al huracán, que podrían acumular entre 150 y 250 milímetros de agua, representan un alto riesgo de inundaciones y deslizamientos de tierra, especialmente en Oaxaca, Guerrero y Chiapas. En algunas regiones, la precipitación podría alcanzar hasta 500 milímetros, un volumen equivalente a varios meses de lluvia en apenas dos días. Además, se prevé oleaje de hasta 3.5 metros en las costas, lo que pone en peligro a embarcaciones y zonas bajas. Otros estados como Veracruz, Puebla, Tabasco, Michoacán, Colima y Jalisco también enfrentarán lluvias fuertes, aunque de menor intensidad.
Las autoridades han tomado medidas urgentes para proteger a la población. La Coordinación Nacional de Protección Civil ha activado más de 500 refugios temporales en Chiapas y otros cientos en Oaxaca y Guerrero. El Ejército Mexicano ha implementado el Plan DN-III-E para apoyar en labores de evacuación y rescate. La presidenta Claudia Sheinbaum ha hecho un llamado a la ciudadanía para seguir las indicaciones oficiales y mantenerse informada. Aerolíneas como Viva han anunciado posibles cancelaciones de vuelos en aeropuertos clave como Acapulco, Zihuatanejo, Puerto Escondido, Tuxtla Gutiérrez, Oaxaca y Huatulco, afectando a miles de viajeros.
El impacto de Erick no solo se debe a su fuerza, sino también a la vulnerabilidad de las zonas que atraviesa. Oaxaca y Guerrero, regiones con alta marginación y terrenos accidentados, han sufrido los embates de huracanes recientes, como Agatha en 2022, que dejó daños millonarios. La población local, autoridades municipales, estatales y federales, junto con organismos como el SMN y Conagua, trabajan de manera coordinada para minimizar los riesgos. Se han emitido alertas de huracán desde Acapulco, Guerrero, hasta Puerto Ángel, Oaxaca, y de tormenta tropical desde Puerto Ángel hasta Salina Cruz, Oaxaca.
La razón detrás de la intensidad de Erick radica en el cambio climático, que ha incrementado la frecuencia y potencia de los ciclones tropicales en el Pacífico. Según estudios, el calentamiento de los océanos proporciona más energía a estos sistemas, lo que resulta en huracanes más destructivos. Por ello, la preparación y respuesta oportuna son cruciales. Las autoridades recomiendan a la población evitar cruzar ríos o arroyos, resguardarse en lugares seguros y mantenerse informada a través de canales oficiales.
Erick es el quinto huracán de la temporada 2025 en el Pacífico, que se espera sea más activa de lo habitual, con un pronóstico de hasta 20 sistemas con nombre. La población de las zonas afectadas, junto con turistas y visitantes, debe tomar precauciones inmediatas para garantizar su seguridad ante este evento meteorológico de gran magnitud.







