Por primera vez en la historia de México, este domingo, más de 13 millones de ciudadanas y ciudadanos participaron en una elección sin precedentes para elegir por voto popular a 881 integrantes del Poder Judicial de la Federación, incluyendo ministras y ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), magistrados y jueces. Organizada por el Instituto Nacional Electoral (INE), esta jornada marcó un hito al ser el primer ejercicio de su tipo a nivel mundial, impulsado por una reforma constitucional para democratizar el sistema judicial. Sin embargo, la baja participación, que osciló entre el 12.57% y el 13.32% del padrón electoral, y las críticas por la organización y calidad de algunos candidatos generaron un debate sobre el impacto de este proceso.
La elección se llevó a cabo en todo el territorio nacional, con 84,266 casillas instaladas y la participación de más de 522,000 funcionarios capacitados por el INE. Desde las 8:00 de la mañana hasta las 6:00 de la tarde, los mexicanos acudieron a las urnas para votar por los cargos judiciales, un proceso que buscaba renovar el Poder Judicial y combatir problemas como el nepotismo y la corrupción, según declaraciones de la presidenta Claudia Sheinbaum. Ella calificó la jornada como un “éxito histórico”, aunque reconoció desafíos como la baja afluencia y actos de protesta, incluyendo votos nulos y boletas usadas como espacio de manifestación.
El conteo de votos comenzó a las 8:00 de la noche en los 300 consejos distritales del país, y para las 5:30 de la mañana del 2 de junio, el INE reportó que se habían contabilizado 27,930 actas, equivalentes al 33.14% del total, con una participación registrada del 10.98% en ese momento. Los resultados preliminares, disponibles en el Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP) del INE, se actualizan constantemente, y se espera que el cómputo final concluya el 10 de junio de 2025.
El proceso no estuvo exento de controversias. Algunos sectores cuestionaron la influencia del partido Morena en la selección de candidatos, así como la preparación de algunos aspirantes a cargos judiciales. Además, se reportaron incidentes de intimidación y violencia política en ciertas regiones, lo que generó críticas hacia la organización del INE, que enfrentó limitaciones presupuestarias y un corto plazo para preparar la elección. A pesar de esto, la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, defendió la elección, afirmando que la participación cumplió con las expectativas, mientras que Clara Brugada, jefa de Gobierno de la Ciudad de México, elogió el esfuerzo del INE y de los funcionarios de casilla.
Esta elección surge de una reforma impulsada para fortalecer la transparencia y la participación ciudadana en el Poder Judicial, que, según el gobierno, había sido señalado por casos de corrupción y decisiones que favorecían al crimen organizado. Los cargos electos incluyen a los ministros de la SCJN, magistrados de tribunales superiores y jueces de distrito, quienes asumirán un rol clave en la impartición de justicia en el país.
La elección judicial no solo representó un cambio en la forma de elegir a los representantes del Poder Judicial, sino que abrió un debate sobre el futuro de la democracia participativa en México. Con los resultados aún en proceso de consolidación, la ciudadanía espera que esta renovación cumpla con las expectativas de un sistema judicial más justo y accesible.







