La Población económicamente activa (PEA) de México alcanzó los 61.6 millones de personas al cierre de marzo de 2026, informó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). A pesar de representar un incremento absoluto de 558 mil personas respecto al mismo mes de 2025, la tasa de participación económica —indicador que mide a la población con trabajo o en búsqueda activa— sufrió un retroceso al situarse en 58.6%, frente al 59.3% registrado el año previo.
De acuerdo con los resultados de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), la población ocupada total ascendió a 60.2 millones de personas, lo que equivale al 97.6% de la fuerza laboral. Sin embargo, este crecimiento anual de 422 mil personas ocupadas se ve matizado por un estancamiento en la participación de los hombres, cuya tasa descendió 1.3 puntos porcentuales, y de las mujeres, con una baja de 0.5 puntos en su indicador de participación económica.
Un aspecto crítico del reporte es la tasa de condiciones críticas de ocupación, la cual se ubicó en 39.6% de la población ocupada, superando el 38.4% de marzo de 2025. Este indicador refleja una combinación de jornadas laborales inadecuadas y niveles de ingresos reducidos; según el INEGI, este cálculo se realizó bajo la base de salarios mínimos equivalentes a enero de 2026, evidenciando una mayor vulnerabilidad en el grueso de los trabajadores.
En cuanto a la tasa de informalidad laboral 1 (TIL1), el indicador escaló al 54.8%, lo que representa a 33.0 millones de personas en esquemas laboralmente vulnerables o sin seguridad social. Este incremento de 0.5 puntos porcentuales respecto a marzo de 2025 subraya la persistencia de unidades económicas no registradas y el crecimiento de la agricultura de subsistencia como refugios ante la falta de plazas formales.
Por sector de actividad, el sector primario (agricultura, ganadería, caza y pesca) fue el de mayor dinamismo anual con un aumento de 452 mil personas. En contraste, el sector secundario enfrentó una contracción de 181 mil plazas, impactado principalmente por caídas en la industria manufacturera y la construcción, sectores clave para la estabilidad del empleo formal remunerado.
Finalmente, la población desocupada se situó en 1.5 millones de personas, lo que fijó la tasa de desocupación (TD) en 2.4% de la PEA. Este nivel es superior al 2.2% reportado en marzo de 2025, con un incremento más pronunciado en las mujeres, cuya desocupación pasó de 2.3% a 2.7% en el último año, confirmando una presión creciente en el mercado laboral hacia el cierre del primer trimestre.







