En su conferencia matutina de este miércoles, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, abordó la marcha convocada por la “Generación Z México” para el sábado 15 de noviembre, que partirá del Ángel de la Independencia hacia el Zócalo exigiendo justicia por el asesinato del Alcalde de Uruapan, Carlos Manzo, mayor inclusión para los jóvenes y críticas a políticas gubernamentales vistas como autoritarias. Sheinbaum restó importancia al evento y cuestionó su origen genuino, sugiriendo que está orquestado por la oposición política, incluyendo al expresidente Vicente Fox y militantes del PRI y PAN. “Hay que estar bien informados y saber lo que se está debatiendo, escuchar quién convoca y cómo se convoca”, dijo la presidenta, invitando a la población a investigar a los verdaderos organizadores. Agregó que priistas y panistas ya habían reivindicado la movilización en el Congreso, lo que para ella demuestra que no es un movimiento puramente juvenil, sino una “tendencia pagada” impulsada por bots y opositores para desestabilizar su gobierno.
Sobre las vallas metálicas de tres metros de altura instaladas alrededor del Zócalo y Palacio Nacional, Sheinbaum las justificó como una medida preventiva para evitar la violencia que no iba dirigida específicamente contra la marcha de la Generación Z, sino también por el paro anunciado por integrantes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) los días 13 y 14 de noviembre. “Nosotros no queremos que haya violencia, las vallas son para resguardar la vida de los policías y el patrimonio histórico”, aclaró, recordando incidentes en protestas pasadas con “bloques negros” infiltrados que han causado daños. Insistió en que las puertas de Palacio Nacional están abiertas al diálogo real, pero urgió a los jóvenes a informarse y no caer en provocaciones ajenas.
El colectivo Generación Z, que surgió en redes sociales como X (Antes Twitter), TikTok e Instagram, ha ganado fuerza entre miles de usuarios menores de 25 años, con demandas que incluyen mayor apoyo a la educación y rechazo a la corrupción. Sin embargo, las palabras de Sheinbaum generaron reacciones divididas. Los críticos de su figura y gobierno la acusaron de descalificar a la juventud y evitar el diálogo. Por otra parte, sus defensores y simpatizantes aplaudieron su llamado a la prudencia y la protección del espacio público.
La marcha sigue confirmada y las autoridades de la Ciudad de México mantienen el perímetro de seguridad con policía reforzada y drones de vigilancia. Este episodio resalta la tensión entre el gobierno y los movimientos juveniles en redes en un México donde las protestas digitales cobran mayor fuerza recordando que la libertad de expresión es clave, pero la paz pública también.







