Roberto Servitje Sendra, uno de los fundadores de Grupo Bimbo, falleció a los 97 años en la Ciudad de México. La noticia fue confirmada por el sacerdote agustino Francisco Javier Acero Pérez y corroborada por diversos medios, el anuncio conmocionó al mundo empresarial y a la sociedad mexicana. Aunque no se ha informado la causa exacta de su muerte, el deceso ocurrió en un contexto en el que Grupo Bimbo anunció una inversión de 2 mil millones de dólares en México, resaltando la relevancia de su legado en un momento clave para la empresa.
Nacido en 1928, Servitje fue un pilar fundamental en la creación y expansión de Grupo Bimbo, una compañía que hoy es líder mundial en la industria panificadora. A los 17 años, se unió a la empresa fundada en 1945 por su hermano Lorenzo Servitje y otros socios, comenzando como supervisor de ventas. Su visión y trabajo incansable lo llevaron a crear el departamento de vehículos de la empresa y, en 1954, a liderar la apertura de Bimbo Occidente en Guadalajara. Desde allí, impulsó la expansión de la marca a ciudades como León, Guanajuato, y San Luis Potosí, logrando que la empresa contara con 50 operadoras en México durante su gestión.
Servitje ocupó diversos cargos en Grupo Bimbo, incluyendo subdirector entre 1969 y 1978, director general de 1979 a 1990, presidente ejecutivo de 1990 a 1994 y presidente del consejo de administración de 1994 a 2013. Su liderazgo fue clave para transformar a Bimbo en un gigante global, con presencia en decenas de países. Además de su trayectoria empresarial, estudió Humanidades en Montreal, Canadá, y Contaduría en la Escuela Bancaria y Comercial de México. En 1969, completó un curso de Program Management Development en la Universidad de Harvard, fortaleciendo su formación para liderar la empresa.
El impacto de Roberto Servitje no se limitó al ámbito comercial. Inspirado por la Doctrina Social de la Iglesia, promovió valores de responsabilidad social en Grupo Bimbo, dejando una huella en el compromiso de la empresa con la comunidad. Su fallecimiento generó reacciones inmediatas de figuras destacadas, como Marcelo Ebrard, titular de la Secretaría de Economía, y Delfina Gómez, gobernadora del Estado de México, quienes destacaron su contribución al desarrollo económico y su espíritu colaborativo con el país.
La muerte de Servitje ocurrió en la Ciudad de México, donde residía, y el anuncio de la inversión millonaria en el país resalta la vigencia de su visión. Su partida marca el fin de una era para la empresa que ayudó a construir, pero su legado perdura en cada producto de Bimbo que llega a millones de hogares en el mundo. La sociedad mexicana y el sector empresarial reconocen en él a un líder que combinó visión, trabajo y valores para crear una de las marcas más queridas y exitosas del país.







