Elon Musk deja el gabinete de Donald Trump

jueves 29, May 2025

Elon Musk, el influyente y multimillonario empresario detrás de Tesla, SpaceX y X, anunció su salida del gobierno de Donald Trump este miércoles, poniendo fin a su rol como líder del Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE). Este movimiento marcó el cierre de un capítulo turbulento en el que Musk buscó transformar la burocracia federal de Estados Unidos, pero enfrentó conflictos internos, críticas por conflictos de interés y limitaciones legales.

Elon Musk fue nombrado por Trump como asesor especial y líder del DOGE, una iniciativa creada para recortar el gasto público y optimizar la burocracia federal. Su misión era ambiciosa: reducir el presupuesto en hasta 2 billones de dólares. Durante su gestión, Musk implementó medidas drásticas, como la eliminación de aproximadamente 260,000 empleos federales (12% de la fuerza laboral) a través de despidos, jubilaciones anticipadas y ofertas de retiro voluntario. También atacó agencias como USAID y Voice of America, según reportes de la agencia Reuters. Sin embargo, los resultados estuvieron lejos de las metas prometidas, logrando ahorros de solo 175 mil millones de dólares, lo que generó críticas sobre la efectividad de DOGE.

Además, Musk introdujo tácticas controversiales, como el correo “What did you do last week?” y la oferta “Fork in the Road”, inspiradas en estrategias que usó en Twitter en 2022, según NPR. La salida de Musk se dio de manera abrupta y sin una conversación directa con Trump, según una fuente citada por Reuters. Musk publicó en la plataforma X un mensaje agradeciendo a Trump por la oportunidad de “reducir el gasto innecesario” y señalando que su tiempo como empleado especial del gobierno había concluido.

El estatus, que lo eximía de reglas de divulgación financiera y conflictos de interés, estaba limitado por ley a 130 días en un período de 365, un plazo que expiraba a finales de mayo o principios de junio, según The Washington Post. La Casa Blanca confirmó que su “desvinculación” comenzaría de inmediato, indicando que la decisión fue tomada por altos funcionarios, liderados por la jefa de gabinete Susie Wiles.

La noticia generó reacciones inmediatas en diversos medios y se destacó la decepción de Musk con el proyecto fiscal de Trump, conocido como “One Big Beautiful Bill”. Este proyecto, que incrementaba el déficit federal, contradecía los objetivos de austeridad de DOGE, lo que Musk criticó públicamente en una entrevista con CBS News, afirmando que “socavaba” su trabajo.

Las razones detrás de la salida de Musk son múltiples. Primero, el límite legal de 130 días como empleado especial lo obligaba a dejar el cargo. Segundo, Musk enfrentó crecientes tensiones con miembros clave del gabinete de Trump, incluyendo al secretario de Estado Marco Rubio, al secretario de Transporte Sean Duffy y al secretario del Tesoro Scott Bessent. Sus enfrentamientos incluyeron insultos públicos, como llamar “idiota” a Peter Navarro, asesor comercial de Trump. También, surgieron preocupaciones por conflictos de interés, ya que sus empresas, como SpaceX (con contratos de miles de millones con la NASA) y Tesla (con operaciones en China), estaban bajo escrutinio de agencias federales que DOGE debilitó. El senador demócrata Cory Booker y grupos como Public Citizen señalaron estas irregularidades, especialmente tras reportes de que Musk recibiría información clasificada sobre planes militares relacionados con China.

Por otra parte, la popularidad de Musk cayó drásticamente, afectando la imagen de Tesla y generando un boicot global a la empresa. Finalmente, el magnate expresó en una conferencia de Tesla en abril pasado su intención de volver a enfocarse en sus negocios, incluyendo el lanzamiento de un vehículo autónomo.

La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, confirmó que DOGE continuará hasta 2026 bajo nuevos líderes designados por Musk. Sin embargo, grupos de interés público han presentado demandas contra DOGE, alegando violaciones de transparencia y reglas de contratación, según The Washington Post. En el contexto económico, el impacto de las políticas de DOGE ha generado debate, con algunos analistas argumentando que Musk se convirtió en una “responsabilidad política” para Trump.

La relevancia de este evento radica en el impacto para la administración del republicano y en la percepción pública de sus políticas. La salida de Musk refleja los desafíos de integrar a una figura tan polarizante en un entorno político tradicional, así como las tensiones entre la austeridad fiscal y las promesas de campaña de Trump. Además, su partida plantea preguntas sobre el futuro de DOGE y su capacidad para cumplir con los objetivos de reestructuración sin su liderazgo carismático pero controversial.

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