La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, anunció este lunes que la titular de la Secretaría de Gobernación (Segob), Rosa Icela Rodríguez, viajará al Vaticano para entregar personalmente una carta de invitación al Papa León XIV. Este gesto busca formalizar la invitación para que el Pontífice realice una visita a México, en lo que sería la primera vez en casi una década que un Papa pisa suelo mexicano.
Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, Sheinbaum confirmó que la secretaria de Gobernación llevará la carta al Vaticano, y en caso de ser posible, entregará el documento directamente al Papa. “Si lo puede ver personalmente, muy bien, y si no, de todas maneras se va a entregar una carta para invitarlo a venir a México, ya en la fecha que él considere oportuna”, declaró la mandataria.
Esta iniciativa se enmarca en un esfuerzo diplomático del gobierno federal, con el objetivo de fortalecer los lazos entre México y la Santa Sede. La invitación refleja la relevancia que mantiene la figura del Papa en México, un país con una población católica superior a los 97 millones de personas, lo que lo posiciona como el segundo con mayor cantidad de católicos en el mundo, después de Brasil.
La última vez que un Papa visitó México fue en febrero de 2016, cuando el Papa Francisco realizó un recorrido por varios estados del país, incluidos Chiapas, Michoacán, Chihuahua y la Ciudad de México. Durante su visita, abordó temas clave como migración, pobreza y violencia.
En caso de concretarse la visita del Papa León XIV, sería la cuarta ocasión en que un pontífice visita México. Juan Pablo II fue el Papa que más veces visitó el país, con cinco viajes oficiales en los años 1979, 1990, 1993, 1999 y 2002. Por su parte, Benedicto XVI realizó una única visita en 2012.
Cabe destacar que Rosa Icela Rodríguez ya había estado en el Vaticano en abril de este año, en representación de la presidenta Sheinbaum, durante el funeral del Papa Francisco, lo que reafirma la relación cercana entre el gobierno mexicano y la Santa Sede.
La visita papal tendría un impacto significativo, considerando que la figura del Papa sigue siendo una de las más influyentes en la vida religiosa y social de México, lo que podría generar un importante eco en la población y la política del país.







