Marcelo Ebrard: Trazando el camino de México

martes 06, Jun 2023

Entre libros y café, Marcelo Ebrard nos da la bienvenida a su biblioteca; detrás de una pesada puerta, como quien resguarda el más grande tesoro del hombre: El conocimiento. El Canciller nos recibió con una sonrisa para hablar de política exterior, de su carrera, y entre muchas cosas de la posibilidad de transformar a México en una verdadera potencia mundial, todo esto en el marco del lanzamiento de su libro “El camino de México”, publicado apenas a finales del mes de marzo. 

Este material nació, en palabras de Marcelo Ebrard, como un ejercicio de transparencia y humildad ante el ciudadano, pues está convencido de que “Si vas a aspirar a alguna posición tan importante, como es en este caso la Presidencia de la República, pues es necesario que tu mismo, de tu puño y  letra, cuentes tu historia, quién eres, dónde naciste, por qué estás en esto, aciertos, dificultades, principales convicciones o aspiraciones para el país, de eso se trata el libro”.

Y justo en esa transparencia que lo caracteriza, no se guarda su opinión sobre el quehacer literario de otros personajes, que acostumbran a mandar a hacer sus libros y nos dice “no es un libro que mandé a hacer con alguien, es un libro que yo escribí, lo cual no es algo habitual en México, porque los libros te comprometen; normalmente se mandan a hacer tabiques programáticos que alguien coordina, y normalmente son ilegibles, y cuando llegas al gobierno nadie se acuerda de los famosos tabiques”. 

Su libro tuvo un excelente recibimiento en diferentes ciudades del país, y generó interés en diversos sectores, pues tanto medios de izquierda y derecha, han hablado favorablemente de su obra, y en donde ha caído mejor es en redes sociales, donde se ha ganado la simpatía de miles de personas, en su mayoría jóvenes, que lo siguen en sus diferentes plataformas; “Ha tenido una buena acogida afortunadamente, porque si fuera un libro que se sintiera poco atractivo seguramente ya lo habríamos notado, no habría interés, y sí lo hay, y ha sido muy interesante”. 

El título del libro, “El Camino de México”, también hace alusión a la carrera política de Marcelo Ebrard misma que ha ocurrido de manera paralela a los últimos 42 años de historia de nuestro país, en sus palabras,”es una mirada a la historia de México, y también a su posible futuro, a las dos cosas, hablo del ayer y hablo de lo que sigue”. 

“El camino de México” nos regala una visita guiada a su niñez, su familia, a los inicios de su carrera, misma que se origina bajo la influencia de “mamá grande”, su abuela, quien influyó fuertemente en su formación académica: «Yo estudié Relaciones Internacionales, en el libro digo que quería estudiar Sociología, pero mi abuela, me dijo: “Oye ¿por qué no vas al Colegio de México?, Es muy buena institución”. Fui, hice el examen y entré, me interesó mucho Relaciones Internacionales por lo que significaba, eran muchas disciplinas al mismo tiempo, llevabas Derecho, Economía, Sociología, Filosofía de la Ciencia, muchas materias de humanidades que son muy interesantes al mismo tiempo, entonces dije, esta es la carrera ideal».

Nacido el 10 de octubre de 1959, hijo de un hombre trabajador quien supo instalar en él la idea del trabajo honesto y constante, lo cual quedo de manifiesto cuando mencionó, “Vengo de una familia que no es política, yo no soy sobrino de político, ni hijo de político, ya sabes, las dinastías, yo no tengo nada que ver con eso, lo que he hecho, lo he hecho por mí mismo y con la ayuda de muchas personas, que ahí las mencionó también. Pretendo que sea un libro de reconocimiento a todas aquellas personas que han caminado conmigo estos años”. 

Marcelo Luis Ebrard Casaubon, desempeña el puesto de Canciller de la República Mexicana, siendo Titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores desde el 2018, en donde, relata, que una de sus principales labores ha sido estrechar lazos con diferentes naciones, poniendo especial atención a la relación que México tiene con Estados Unidos, relación que califica como… 

“Muy compleja, variable, en muchos sentidos asimétrica” 

…por las diferencias que existen entre un país con una economía 21 veces más fuerte que la nuestra.

 Al respecto, comenta que una de las soluciones para mantener una relación sana con el vecino del norte ha sido, establecer paneles de diálogo para discutir sobre problemáticas que a ambas naciones les importan, tales como sus intereses comerciales, así como lo concerniente en materia de seguridad, migración, drogas, y al mismo tiempo tratando de potenciar las inversiones en México; “Y hemos tenido éxito, la reciente inversión de Tesla da cuenta de ello, es fruto de esta estrategia, traer a las empresas que nos interesan a nuestro país, sacar mayor provecho, aumentar el valor de la economía mexicana”. 

Lo que sí deja en claro, es que si bien la tarea de la cancillería es tener una integración positiva con Estados Unidos, también se busca estrechar las buenas relaciones con la Unión Europea y China, por citar dos ejemplos, sin olvidar que somos parte de América Latina y el Caribe, y al respecto dijo “No somos un país de habla ni cultura anglosajona ni lo seremos, […] entonces necesitamos tener mucha cercanía, parece una paradoja lo que planteo ahí, mucha integración económica y al mismo tiempo, tener o preservar la autonomía política de nuestro país para que tenga su propia voz, esa es la tarea, el dilema en el que vive, o la paradoja en la que vive cualquier canciller que se respete, claro que han habido escenarios en la historia de México, donde hemos pasado a ser una luna de las que dan vueltas a los otros planetas del sistema solar, ¿no?, pero no es el caso hoy en día”.

Y es que esto, aunque suene altamente complicado, no lo parece en voz del Canciller Ebrard, pues según nos explica, el arte de la negociación está en identificar las diferencias entre “los fines y los medios”. Y este sútil arte de la negociación ha hecho que incluso lo hayan bautizado como el Canciller Comodín, ese que consigue pipas, vacunas, va a la parte del tratado en cuestión de aranceles, resolviendo, en su área de especialidad, las relaciones internacionales, todo aquello que sea una necesidad para la nación: “Si yo fuese médico estaría en urgencias, no tendría consultorio, es todo el tiempo estar atendiendo casos, pero eso es toda la vida, y por eso me atrevo a presentar esos 42 años de atender casos, como una alta especialidad, símil de las altas especialidades médicas, o sea, ¿cuántos años de especialidad tienes? […] Si tú te vas a operar del páncreas, es una operación muy compleja, México tiene quizá cinco especialistas de alto nivel, buscarías al mejor, no a un médico general”. 

Y es que la política requiere de talento para negociar y establecer acuerdos, características que en la política nacional se observa muy poco; en palabras de Ebrard Casaubón, “Yo creo que el antagonismo político, probablemente llegó para quedarse, pero no por que los políticos lo quisiéramos así, sino porque es un fenómeno de la época, porque te puedes expresar fácilmente en las redes sociales, entonces exiges más identidad, probablemente eso sea un fenómeno que no se va a modificar pero lo que sí creo es que tenemos que buscar entendimientos políticos que puedan incluir a la mayor parte del país, si se puede a toda, mejor”.

En “El camino de México”, Marcelo Ebrard nos habla de quién es, de sus vivencias políticas y personales, nos comparte su experiencia en diferentes momentos históricos de nuestro país,  como lo fue la reconstrucción de la Ciudad de México luego de la catastrofe que se vivió a causa del sismo en el año 1985, al lado del, ahora Presidente de México: Andres Manuel López Obrador. Durante el intento de desafuero, así como el apoyo que le brindó en el año 2000 para que él ganara las elecciones o cuando en su momento fue requerido por el mismo Obrador para nombrarlo Jefe de la Policía cuando la ciudad tenía un problema gravísimo de seguridad, que en sus palabras “Resolvimos, o bueno, al menos mejoramos sustancialmente”. 

Todo esto, “Para decir al final de esos 42 años, me presento ante ti para decirte, sé cómo hacerlo, tengo el entrenamiento para lograr el objetivo que necesitamos, eso no lo puede hacer cualquier persona, y soy el mejor preparado”. Asimismo, señaló que de todos los actores políticos, es el único que ha sido sucesor de AMLO y, aunado a eso, fue invitado a participar en su gobierno: “Porque digo cuando tienes un sucesor, muchas veces ya ves que hay diferencias, distancias o fricciones, en este caso no. Incluso me invitó, como lo mencioné, como una de las posibles corcholatas, del club de las corcholatas, entonces, eso te dice mucho, y es lo que estoy presentando, en resumen”.

Y es que de su relación con el actual Ejecutivo, se dicen muchas cosas pero en la realidad, el Canciller Ebrard, dice que sus “Grandes camaraderías,  amigos, amistades y respetos, se dan en el trabajo, yo a Andres lo conocí en una negociación difícil, ahí lo cuento en el libro, es una relación hecha a partir de defender posiciones diferentes pero encontrando un punto de entendimiento”. 

Algo que cabe resaltar, es que durante su paso por la Jefatura de Gobierno a partir de diciembre de 2006, ayudó a elevar la calidad de vida como parte de una política social que tuvo carácter de prioritario durante su gestión, al grado de recibir el Premio de Mejor Alcalde del Mundo por la Fundación City Mayors. 

También adelantado a los tiempos, durante su jefatura de gobierno, se vivieron tres momentos importantes en lo que respecta a la agenda política y social: el matrimonio igualitario, la despenalización del aborto y la voluntad anticipada. Al respecto, señala que las tres problemáticas “Tienen una causa común que es el respeto a la libertad de la persona”. Recuerda que aunque hubo una gran resistencia, tanto en lo político y en lo religioso, el principal problema era la batalla cultural: “A lo que voy es que hubo mucha resistencia, incluso dentro del PRD entonces, que era el partido en el que estaba antes de MORENA y tomé la decisión porque dije, bueno a ver, si queremos dar un salto, en los pilares culturales de nuestra sociedad, que son muy restrictivos, muy persecutorios, muy conservadores en muchos sentidos, hay que tomar esas decisiones, y se tomaron las tres, y otras, ¿qué pasó? Al final la sociedad lo apoyó”. Como parte de esos avances que iniciaron en la CDMX, se acaban de terminar los procesos en todo el país y ya se tienen matrimonios igualitarios en todo México y la interrupción legal del embarazo va en 14 estados del país.

“México está destinado a la grandeza y lo podemos lograr, lo tenemos al alcance de la mano  y lo vamos a hacer, si tenemos  el apoyo de la gente”.

De cara al futuro, Marcelo Ebrard, ve a un México fortalecido, “El peso es una moneda global, no la habíamos tenido con la tecnocracia, cuantas devaluaciones, ¿te acuerdas? Entonces, tienes una moneda global, con fuerza, estabilidad, eres el país con la mejor relación deuda-ingreso del continente americano, y probablemente en el mundo, estaremos en los primeros, somos los que debemos menos y tenemos más ingresos, se está promoviendo que vengan empresas, […] se está logrando una atracción de inversiones pues, muy alta, si ves los números, las cifras te lo dicen, incluso las previsiones de crecimiento económico en México son bastante importantes ya, para este año, o sea van a la alza”.

Optimista como es, también está consciente de la situación que atraviesa el país, en materia de energía. Antes “Había una situación de privilegio para una serie de empresas en un sistema que les permitía no pagar lo que en cualquier país del mundo, en sus países de origen, sí pagan, ya eso se eliminó, digamos que en esencia, es lo que se logró”. Para continuar esta restructuración de la industria energética en México, señaló que se necesita aumentar la participación de la CFE, para poder asegurar la cobertura nacional. México elevó sus metas de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, lo que significa que se tendrá que generar el doble de energía limpia, de aquí al 2030, para lo cual será necesaria la inversión pública y privada.

Y para eso, mencionó, será necesario “Fijar las posturas” para que no suceda algo similar a lo que pasó con Iberdrola. “¿Cuál sería el límite de la inversión?, o sea, inversión que lastima el medio ambiente, o que sea un abuso, no hay que permitirla”. De igual manera, cree que en el tema de la minería, se deben aplicar los mismos parámetros de forma bilateral, “¿Por qué en México vas a tener una legislación permisiva y en Canadá no? O sea, lo que estás haciendo es igualar el estándar, lo mismo que pides allá, es lo que vas a hacer aquí; o sea, lo que ya no se acepta, es que so pretexto de una inversión tú aceptes parámetros ecológicos, laborales y fiscales diferentes a los de sus países de origen”. En ese sentido, comentó que en el caso de la inversión de Tesla, “El presidente habló con Musk, yo estuve presente, y ¿qué fue lo que puso México de condicionantes? El consumo de agua, o sea si no tienes consumo de agua por debajo del promedio mundial y de Estados Unidos, no te lo puedo permitir porque no tengo agua, lo vamos a hacer así, va a ser la planta con menor consumo de agua del mundo; entonces, yo creo que defender esos elementos no es estar en contra de la inversión, es estar en contra del abuso, que es diferente, el silencio o la permisividad no te garantiza que las inversiones sean para bien, la idea es tener los mismos estándares, y si se pueden mejores, que los países de origen, esa es la intención”. 

Marcelo Ebrard tiene puestas sus miras en un México que puede llegar a la excelencia, citando eventos y circunstancias que han servido de ejemplo a otras naciones, como es el caso de la lucha contra la contaminación en la Ciudad de México, la cual es vista en la India como una referencia en las escuelas, “Ahora que fui a La India, me dijeron «oye necesitamos los materiales de ustedes», ellos nos ven como un país que logró algo increíble con casi 22 millones de habitantes, porque en Nueva Delhi tienen el mismo problema; en Arabia Saudita ven el caso de Cancún y la Riviera Maya vis-a-vis el petróleo […] como un gran éxito, tan es así que han contratado mexicanos y mexicanas que los vayan a asesorar; en Emiratos Árabes, el modelo de Pemex, en su momento, fue inspirador para ellos”. Pero, al mismo tiempo, señaló, “Nosotros estamos acostumbrados a pensar en el fracaso, se ha vuelto una corriente cultural dominante, por desgracia […] me voy a la ilustración de este argumento: en el año 2013, sin que se hubiese pasado en México ninguna reforma constitucional, el presidente Peña fue a Londres, a una reunión del G7, y su argumento esencial fue que México no tenía la tecnología para aguas profundas y por lo tanto, pues que vinieran ellos a hacerlo, fue la justificación para abrir 

la privatización del golfo de México,[…] ¿Qué clase de pensamiento es el que estamos o que estaban, como país, proyectando?”.

H

oy dice que nos encontramos en otras circunstancias,  “yo no digo que sea fácil lograr eso, pero si no nos lo proponemos nunca vamos a salir del conformismo, «¡Ah! sacamos tres medallas, que bueno», no, que malo, necesitamos sacar más… tenemos un hospital entre los primeros 100 del mundo, mejor tengamos cinco, si tenemos uno, podemos tener cinco, nuestra Universidad Nacional, la uno o la dos de América Latina, ¿Por qué el resto están en el lugar 500?, a ver, véngase para acá, a abandonar la mediocridad, es lo que más daño nos hace”. 

En este sentido, puntualizó, “Hubo un daño, si tu me permites, yo creo que hasta filosófico, de la forma de vernos a nosotros mismos y concebirnos como un país secundario, que no puede llegar a estar entre los primeros del mundo, la llamo mediocridad”.

Confiado en que, al eliminar la mediocridad, es posible una transformación con cambio, el Canciller Ebrard cree que la base está en tenernos confianza: “Yo lo veo como el basamento, porque si nosotros no tenemos confianza en nosotros mismos, no tenemos ningún futuro posible, si tú te sientes menos, si tú no estás dispuesto a luchar por lo que tú eres, pues no vas a alcanzar ninguna posición importante, de nada, van a abusar de ti todos, pero todo empieza en cómo te ves a tí mismo”. 

En “El camino de México”, Marcelo Ebrard también habló del futuro de nuestro país, en el caso de llegar a la Presidencia, sosteniendo que para él, las prioridades nacionales deben estar, entre otros, en materia de seguridad, tema que conoce bien desde su gestión como Jefe de la Policía de la Ciudad de México, “Entonces tengo claro lo que hay que hacer sobre eso, nadie me va a venir a decir qué es lo que se tiene que hacer, sí estoy muy pendiente de lo que otros países o sociedades hacen, cómo están usando la tecnología, para mí es muy interesante, el uso de la tecnología es aquí usamos nosotros las cámaras, en ese tiempo, hoy hay tecnologías que no te imaginas lo que podemos hacer en materia de seguridad, ese es un objetivo, que la gente esté tranquila de la seguridad en el país”. 

También dijo que es necesario mirar hacia la reducción de la pobreza extrema, lo que como consecuencia traería una crecimiento de la clase media y tiene claro que, para eso, es necesaria una infraestructura basada en “Un muy buen sistema de salud, subir el nivel de la educación de México.

Lo anterior no sería posible sin dejar atrás la corrupción, lo cual dice que se ha ido logrando poco a poco en la administración actual, en donde se ha ido sacando del imaginario colectivo la idea de que todo está permitido en nuestro país: 

“Entiendo la realidad política, pero yo no creo en la política a cualquier costo, el oportunismo me repugna y he visto a mucha gente oportunista y a algunos les va bien, pero a mí no me gusta, […] El respeto es lo importante para mí, no me vas a oír despotricando contra la gente y me gustaría promover lo mismo en el ámbito en el que estamos trabajando, yo sé que tiene sus límites eso, normalmente por ejemplo las campañas son guerras sucias, lo que recuerdas es lo negativo, no lo positivo, lo positivo se te olvida y punto, pero aún así, vale la pena intentarlo, tener siempre un límite ético a todo lo que vayas a hacer, el fin no justifica los medios, a mi modo de ver las cosas”. (L)  

Por: J. Fernando Fuentes   

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