El Vuelo De Las Motos

miércoles 15, Feb 2023

Por: Fernando Padilla Farfán

El accidente múltiple en la autopista que conecta a la Ciudad de México con Cuernavaca, ocurrido hace no mucho tiempo, deja al descubierto temas dignos de estudiarse más a fondo.

Si bien es cierto que la principal causa de los choques que costaron la vida de al menos seis personas fue la velocidad, no se descartan otros factores como haber consumido bebidas alcohólicas así haya sido el día anterior, con la experiencia que esos intrépidos paseos terminan en fiesta; o la fata de pericia para conducir motocicletas de gran cilindraje.

En vídeos de aficionados se observa que las motos chocaron contra autos detenidos por consecuencia del primer accidente. A pesar que había la distancia suficiente para haber frenado a tiempo, no lo hicieron. Pareciera que su cerebro no se percató que los autos no estaban en movimiento; que estaban detenidos.

Aunque no se tiene la certeza que hubiesen consumido alcohol o enervantes, aficionados al motociclismo comentaron en un programa de radio que algunos amantes de la velocidad en dos llantas, consumen una sustancia llamada “afloja curvas” que les quita el miedo a tomar las curvas a altas velocidades sin medir los riesgos que eso representa.

Los amantes de la velocidad justifican que correr les evita acudir al psiquiatra porque los libera del estrés cotidiano. Lo que no dicen es que un accidente en moto lo que puede liberar es el alma del cuerpo.

Para hacer más atractiva la compra de una motocicleta, algunos comercios regalan el casco. Solo que esos no cumplen con las especificaciones requeridas. Regularmente esos cascos, comentan, se desprenden de la cabeza del conductor al momento del impacto.

Correr en motocicleta es ya una cultura. Las altas velocidades no tan solo se dan en las carreteras, en las ciudades hay altos niveles de motociclistas heridos o muertos, principalmente los repartidores de productos a domicilio. Las posibilidades del accidente se elevan porque las pizzeras se comprometen a entregarlas en menos de treinta minutos. Esta nociva práctica fue copiada por otros repartidores. Ninguna autoridad ha querido entrarle a este asunto.

Si bien es cierto que los motociclistas están considerados como vulnerables después de los ciclistas; conducir con temeridad y de manera zigzagueante, no tan fácilmente pueden ser detectados a través de los retrovisores de los autos. Los motociclistas tienen la costumbre de rebasar lo mismo por la izquierda que por la derecha. Esta práctica toma por sorpresa a los automovilistas por se pierden en los ángulos muertos de los retrovisores.

¿Qué hacer? Primero, operativos en las carreteras con la participación de las policías federales y estatales, para revisar la velocidad y las condiciones físicas de los motociclistas; luego, recomendar a los negocios que quiten la limitante de los tiempos de entrega de los productos que venden. Y otra más: que restaurantes u otros negocios que vendan alcohol, no les vendan a motociclistas, principalmente en las carreteras donde ha habido accidentes mortales.

Nadie niega que correr en moto es un placer, solo que letal si se conduce sin prudencia.

Compartir esta nota en: