Tengo una opinión propia que nunca he ocultado: Porfirio Muñoz Ledo

El legislador Porfirio Muñoz Ledo parece ser la única voz disidente dentro del partido. Foto: LatitudesPress

Con la autonomía intelectual que le conceden los años, el legendario político se expresa sobre algunos de los temas que contravienen las acciones y discursos del actual gobierno federal. Sobre la política migratoria, dice que México se ha convertido en un tapón xenofóbico. Señala también el extravío ante el estancamiento económico y la incapacidad institucional para revertir el feminicidio. “Aquí se acabó la burocracia y los pretextos, el país tiene que tomar un rumbo distinto”.

Por Luna Munich

El legislador Porfirio Muñoz Ledo parece ser la única voz disidente y fuerte dentro del Movimiento de Regeneración Nacional, el partido en el poder, sobre todo cuando se trata de las nuevas políticas de migración adoptadas en México.

Muñoz Ledo critica duramente el envío de la Guardia Nacional a las fronteras con Guatemala y Belice, los elementos han usado gases lacrimógenos y toletes para diseminar las caravanas de migrantes en las inmediaciones del río Suchiate. Las imágenes del abuso policial son elocuentes. Viajan en algunos casos familias enteras. Mujeres, niños, jóvenes, ancianos. La mayoría provienen de Honduras, El Salvador y Guatemala intentando huir de la pobreza, la violencia o las condiciones severas de sequía en sus tierras.

El diputado de Morena califica estas acciones de “salvaje agresión”, una violación al Artículo 11 de la Constitución nacional y de los tratados internacionales en materia de derechos humanos, suscritos por México. “Ese vandalismo configura varios delitos que deben ser perseguidos”, escribió en un tuit a finales de enero pasado, después de la detención de 402 migrantes hondureños. Niños llorando junto a sus madres fueron igual trasladados a las instalaciones del Instituto Nacional de Migración (INM) para su deportación a Tegucigalpa, algo que también viola la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, donde dice que ningún niño deberá ser detenido.

El amplio despliegue de la fuerza nacional en las fronteras mexicanas ocurrió después de las amenazas del presidente Donald Trump al gobierno de Andrés Manuel López Obrador. Amagó con subir el valor arancelario para algunos productos comerciales y usó como moneda de cambio a los migrantes que tratan de llegar a su país para solicitar asilo o refugio.

Estar en contra de esta política migratoria le ha valido a Muñoz Ledo el bloqueo de los legisladores de su propia bancada de Morena. Hace semanas quiso mostrar en el recinto una serie de fotografías que dan cuenta de la brutalidad de la Guardia Nacional con la multitud de migrantes. El político no ha dejado el tema, al contrario, dice que está en una batalla. Para el diputado es el canciller mexicano, Marcelo Ebrard, quien está más preocupado por cumplir los deseos de Trump que en defender los derechos humanos porque tienen intereses electorales en 2024. Los migrantes no tienen a México en pleito con Estados Unidos, con su población.

“No es pleito con el gobierno, es pleito con Trump”, asegura. “No todo Estados Unidos es el presidente, también están los gobernadores de los estados donde hay migrantes mexicanos”. Por eso ha pedido que los mexicanos que vivan en Estados Unidos presionen a sus gobernadores para que no permitan el uso de cuerpos de élite para el arresto de migrantes en las ciudades santuario como Nueva York o Chicago, como ha amenazado el mandatario de ese país. En Estados Unidos suman 171 ciudades santuario.

Después de visitar el sur y entrevistar a decenas de personas en los centros de detención, el legislador propuso crear ciudades santuario en México, como en Estados Unidos. Al menos deben ser diez, dice, y tienen que estar principalmente en el sureste del país.

Porfirio Alejandro Muñoz Ledo y Lazo de la Vega ha sido una de las figuras más influyentes dentro de la política mexicana. Cumplirá en julio 86 años de edad y tiene alrededor de medio siglo en la administración pública. Ha trabajado en diversas dependencias desde el gobierno de Luis Echeverría. Ha dirigido el PRI y el PRD. Acompañó a Vicente Fox en la alternancia y después se distanció. Desde entonces ha sido cercano al presidente Andrés Manuel López Obrador. “Lo quiero y lo estimo”, dice el diputado. Es su antecesor, también fue presidente de Morena. Fue dos veces secretario de Estado, representante de México ante la Organización de las Naciones Unidas y la Unión Europea, secretario de Educación, candidato presidencial, senador, diputado.

EN ENTREVISTA, MUÑOZ LEDO HABLA DE MIGRACIÓN Y OTROS TEMAS DE IMPORTANCIA NACIONAL.

Usted está en contra del envío de tropas al sur para contener la migración y parece una voz en el desierto dentro de su partido.

Estoy totalmente en contra del uso de la Guardia Nacional. Yo acabo de estar allí en el sureste, en los centros de detención. Digo, fuimos muchos parlamentarios, diputados de otros partidos. Nos entrevistamos con las gentes que estaban golpeadas.

Entrevistamos más de 100 presos y es indigno lo que se hace con estas gentes. Estuvimos en Tuxtla y allá a los migrantes los tratan como animales, lo están haciendo descaradamente algunas autoridades, no menciono nombres, es la política americana y perdemos autoridad para defender a los migrantes. La migración la tenemos que plantear en un solo terreno: son derechos humanos y son derechos humanos, y no me bajo, y no me bajo porque son derechos humanos. México es el tapón y les urge sacarlos del país.

¿A quién le urge?
Es una política servil, pero somos cómplices de un gobierno no de un pueblo, porque Estados Unidos no es Trump. Ahí está el problema. Si los americanos quieren pararlos deben pararlos ellos, nosotros no les podemos hacer el favor de pararlos en el sur y pararlos en el norte. Libre paso a los migrantes.

Yo vivo en mi país hace mucho tiempo y ahora más que nunca abogo por la libre circulación de las personas y por la libertad de tránsito de los migrantes. Sobre todo de los centroamericanos. Todos los países de América Latina tienen la libre circulación de las personas, desde la Patagonia hasta el río Suchiate: llegas a México y es el muro.

Voy saliendo para Monterrey a un congreso precisamente de migración donde voy a entregar mi propuesta de reforma constitucional, para que quede claro y para siempre que México es un país que abre sus fronteras y que esa es nuestra verdadera fortaleza. Yo tengo como 40 años trabajando con comunidades migrantes, así que voy a llevar otra propuesta sobre la elección de diputadas y diputadas en el exterior. No podemos tener circunscripciones territoriales porque formalmente no tenemos jurisdicción allá, pero tenemos listas de mexicanos en el exterior que puede funcionar muy bien.

El presidente Trump ha utilizado el comercio como moneda de cambio.

No estoy de acuerdo con lo que está pasando. Que por una lado se traten los temas económicos y por otro lado el de los migrantes. Es distinto. No nos pueden amenazar con aranceles para disminuir la migración. Siempre los trataron así: una cosa por un lado y otra cosa por el otro. Si ya discutimos lo económico ahora que no nos vengan a decir que depende de la migración. Yo les llamo los trompitos que usan sus trompetas y dan de trompadas a los derechos humanos.

Pero México ha cedido, en la campaña del presidente Andrés Manuel parece que eso no sucedería.

La política exterior se está llevando mal, tiene que venir una nueva visión. Hay un buen canciller (Marcelo Ebrard) pero la línea de congraciarse con el presidente Trump no creo que sea eso lo que hay que hacer. Necesitamos apoyarnos en las comunidades. Veo con buena actitud al presidente de México y de la embajada de México en Estados Unidos, pero veo un deseo de congraciarse con sombrero ajeno. No es Andrés Manuel, el presidente, es una tendencia de la cancillería para quedar bien con Trump. Tengo más de 30 años estudiando el tema de migración, he estado en más de 50 países de la Unión Americana y la tradición de México siempre ha sido de puertas abiertas. Tengo muy buena relación con Marcelo, pero lleva dos años y quiere ser presidente, no se vale. Hay libre movilidad en América Latina hasta que llegas al sureste mexicano. Estados Unidos ya tiene dos muros: uno en el sur y uno en el norte.

Hay una reacción barata de políticos mexicanos advenedizos, cuando no me permitieron hablar la tribuna yo los descalifiqué, desenterré el hacha de la guerra. Hipócritas, dicen una cosa y hacen otra. Yo siempre he sido muy independiente y por mi edad tengo una opinión propia que nunca he ocultado. Ellos no acaban de entender que Trump no manda. Hay alcaldes y gobernadores que acogen a los migrantes.

Veo a los mexicanos siempre con una complicidad secreta. No sabemos ser patriotas, nos están lavando el cerebro. Los migrantes en Estados Unidos día con día crecen. ¿Cuál es el temor de que seamos más? Siempre ha sido así. Fui embajador de Naciones Unidas y conozco del tema. México está siendo utilizado como un tapón xenofóbico que no resiste a la realidad.

Usted dijo que pediría audiencia al presidente mexicano para manifestarle su descontento con la política migratoria.

No la he tenido, él conoce mis textos y sabe qué pienso. Me hizo un comentario después de que me negaron la palabra. La opinión de Porfirio Muñoz Ledo la respetamos, dijo Andrés Manuel. Lo vi después en una mañana con los diputados y lo saludé, estuvo muy cordial. Dijo una frase que había repetido respecto a mi lucha: “La libertad no se implora, se conquista. (“La libertad no se implora de rodillas, se conquista en los campos de batalla”, una frase acuñada por Eloy Alfaro, un militar que fue presidente de Ecuador a finales por el año de 1900). Pero un presidente tiene que escoger sus batallas. De alguna manera soy un miembro del régimen, yo le entregué la presidencia del partido. Lo estimo mucho.

A su juicio, ¿cómo está llevando México la política exterior?

Mal. Conozco muchos estados de la Unión Americana, conozco bien el país y, como casi todos los mexicanos, tengo familia allá: mi hermana, mi hijo está en Houston. Lo que falta es organizar a los compañeros a los compatriotas mexicanos. Porque ningún gobernador en Estados Unidos puede prescindir de los mexicanos, pero debe articularlos más. Viene la campaña electoral. ¿Tú como los ves?

Más organizados en 2006.

Así es, pero nosotros no los hemos apoyado. Como yo quedé como secretario de Educación pedí un documento de todo lo que hicimos en ese tiempo y me asombra la cantidad de cosas. Tuve acuerdos de personas de California y de Texas. Firmamos acuerdo y estuve a punto de hablar con el presidente Jimmy Carter. Nada perdemos en la relación diplomática apoyado a los compatriotas, ganamos fuerza, al contrario.

Pronto voy a estar en Estados Unidos. Tengo familia en Houston, mi hijo vive allá y hay un grupo de mexicanos que están en los negocios, que les va muy bien, son muy creativos. Nos toca defenderlos. Lo demás es xenofobia y racismo.

Y es probable que Trump sea reelegido.

Ojalá que los estrategas del partido demócrata tengan el talento y la capacidad de crear un discurso fuerte. Es fantástico que Bernie Sanders esté dando la batalla, más en Texas, donde siempre ha dominado el más conservador, el Partido Republicano. He hablado con mi homóloga Nancy Pelosi, una mujer de gran apertura. El hijo de Nancy Pelosi ha sido compañero de mi nieto que vive en Houston. Cuando le rompió el papel a Trump (el discurso del estado de la Nación) ante las cámaras, me pareció maravilloso. Reveló algo muy digno de la democracia norteamericana, que hay división de poderes. Trump se puede ir o se puede quedar pero no es Estados Unidos.

En cuanto al tema energético, ¿considera que el gobierno actual tiene una idea clara del tema?

Creo en dos dimensiones, una más grande que la otra. Desde luego el presidente Andrés Manuel López Obrador ha puesto los ojos en el petróleo, es un tema que le interesa desde que él era líder en Tabasco. Él quiere proteger las cuentas nacionales, las energías no renovables, el petróleo, porque había una política, había una interferencia muy grande de sacar los recursos. Ahora veo una política defensiva, proteccionista. Estamos en el nivel de 1/300 o 1/400 millones de barriles diarios, y ya quieren subir a 1/800 millones de barriles diarios, pero yo creo que se debe cuidar el petróleo, creo que debe favorecerse con una mayor velocidad a las fuentes de energía renovables. Eso ya lo está haciendo la Unión Americana, lo dice un artículo que leí hace dos o tres días. Tenemos que pensar con dos dimensiones, sobre las energías fósiles, desde luego el petróleo y el carbón, y el uso de energías nuevas.

¿Cómo vamos en el tema económico?
No estamos creciendo, no se está invirtiendo pero esa no es la solución. El gobierno tiene que realizar inversión. No lo sueltan porque hay muchas sospechas de corrupción, pero la inversión pública es indispensable. Hay mucha necesidad de empleo y no se necesita que sean las grandes empresas. Hay pendientes en vivienda, en caminos, carreteras y puentes, en salud y hospitales. Invertir no significa solo un tren, significa meterte a lo que más necesita el país.

Acerca de gran número de feminicidios en el país, ¿qué puede hacerse?

Lo de Fátima (la niña asesinada en Ciudad de México a mediados de febrero) es algo espantoso, es algo nauseabundo. Hay una ausencia de instituciones de Estado, desde el DIF, de la procuraduría, de la policía, de la escuela, de todos. Hay mucho descuido. Una niña estuvo afuera de la escuela cuando tenía que estar adentro. Si después de esto no concluyen en la toma de una conciencia va a ser gravísimo. Tengo una enorme tristeza con este caso. Aquí se acabó la burocracia y los pretextos, el país tiene que tomar un rumbo distinto.

Con los movimientos de mujeres tengo una plena solidaridad, no tienen sesgo ideológico, es una protesta más que justificada. Los varones somos los responsables y los culpables de esto, es necesario que organicemos un día de desagravio, tenemos que ser nosotros los primeros feministos.

¿Qué opina sobre el debate del Instituto Nacional Electoral y su independencia?

El INE tiene que ser independiente del gobierno porque nosotros llegamos al poder por la democracia. Hay lambiscones de todo tipo que quieren ofrecer al gobierno un INE en bandeja. Es una traición a lo que hemos hecho y tenemos que mantener a toda costa la independencia de la institución electoral. Si tú tienes mayoría, como el señor presidente la tiene, para qué quieres que el INE sea a modo. La independencia legitima al gobierno.

Usted ha dicho que espera que la 4T no se convierta en un cuarto trancazo.

La 4T no es el gobierno, es un proceso con ciertos principios, es un cambio profundo de las conciencias, las conductas institucionales. El gobierno del presidente López Obrador es leal a esos principios, pero es un proceso complicado. El tema más preocupante en México ahora es el tema económico porque no estamos creciendo, ahí está el asunto.

12 de marzo de 2020.

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