Lo peor de México en 20 Centímetros

El pintor Franco Aceves Humana es reconocido por captar la esencia de los políticos y gente pública. Foto: José Manuel Ruíz.

Por Carlos Díaz Reyes

¿A quién llevarías a comer a casa con tu mamá? ¿A Jorge Kawaghi o a la Mataviejitas? El pintor Franco Aceves Humana no titubea al responder: a la Mataviejitas. “Se me hace mucho más impresentable llegar con un cabrón como ese, que llegar con la Mataviejitas, el chiste es no dejarla sola con tu mamá y ya. El otro va a empezar a balbucear idioteces, a creerse la gran caca y robarse lo que se pueda”.

Ambos personajes forman parte de una serie de retratos de Franco, para causarle pesadillas a muchos. Lleva por nombre: “Impresentables nacionales a todo color, 1era temporada”. Se compone de asesinos, narcos, políticos, religiosos y demás, todos mexicanos. Ocupan una misma pared, como un cuadro de honor del crimen y las ideas más horribles que vienen a la mente apenas verlos. Cualquier mexicano sabe de lo que son capaces.

Charlamos con el pintor en una banca dentro de la galería del Seminario de Cultura Mexicana, sobre la calle Masaryk, en Polanco. En este sitio se expusieron hasta principios de enero sus pinturas, bajo el título “Retrato Naturaleza”, una colección compuesta por las series: “Naturalezas” (2017-2019), “Retratos en papel” (2015-2018), “Pintores” (2015-2019) y los mencionados “Impresentables” (2018-2019). En una pared también colgaban dos piezas de 40 centímetros cuadrados, sin ningún título, una con Vicente Fox y otra con Carlos Salinas de Gortari. Ambos con su banda presidencial y ropas de colores fosforescentes, el primero con un saco rosa y el segundo con uno amarillo. Ven de frente y tienen la boca entreabierta, como si los hubieran sorprendido a mitad de una frase.

“¿Y yo por qué?”, diría Fox. Esa frase acompaña la parte superior de la pared del cuadro. “El PRI es así porque así somos los mexicanos”, se lee sobre Salinas. “¿Apoco no parecen como los dos chiflados?”, bromea el pintor. “Nada más iba a hacer dos, (pero) por el momento decidí hacer al más perverso y al más pendejo”. Dice que esa colección podría titularse “Los payasos de la banda”, por ser todos expresidentes portando el símbolo del que fueron acreedores por seis años. Enrique Peña Nieto y Felipe Calderón están en su mira.

REPRODUCIENDO ROSTROS

“Retrato Naturaleza” era básicamente eso: naturalezas muertas y retratos. Pero ninguna en el sentido tradicional que se podría imaginar. Sus frutas, verduras, nopales y otros alimentos (hay herramientas también), son figuras sobre un fondo colorido, casi siluetas que sólo revelan su identidad si se observan a detalle. Los “Retratos en papel”, son 30 personas (20 x 20 cm.), entre amigos, hijos y hasta su perra Cuca, con figuras y colores encima, “partículas suspendidas”, dicen los títulos. Luego están retratos de sus compañeros pintores, de mayor tamaño (60 x 60 cm.), donde aparece él mismo, con una playera verde de su equipo de futbol, El Sahara, con el que
“hace como que juega” los sábados en El Ajusco.

“No sé, la traía puesta y el día que decidí que me iba a hacer a mí, le pedí a mi hijo que me tomara una foto”, platica Franco. “Todas parten de una foto que yo he tomado, donde les pido que pongan cara como de nada. Ni serios, pero tampoco enojados, ni tampoco sonrientes, tratando de evitar gestos”. A los “Impresentables” no les pudo pedir que posaran, sacó las imágenes de internet, por criterio propio. Son 20 cuadros de 20 x 20, sin marco, algunos muestran rostros sonrientes, arrogantes otros, no todos miran directo al espectador, a veces ven hacia otro lado, como si temieran la confrontación, como si sintieran, muy en el fondo, algo de culpa.

Los conocemos, los hemos visto en algún lugar, sabemos sus historias y, a diferencia de los otros retratos expuestos, estos no son gente de la que uno quisiera ser amigo. Está La Tuta, Romero Deschamps, Onésimo Cepeda, Karime Macías, Raúl Salinas de Gortari (acompañando a su hermano a lo lejos), Marta Sahagún, Rosario Robles, Jorge Hank Rohn, El Mochaorejas, La Barbie, Elba Esther Gordillo, Norberto Rivera, Kamel Nacif, por mencionar algunos. Sobre ellos, como en los expresidentes, hay frases dichas por cada uno, seleccionadas por el mismo autor, por si esos rostros no fueran suficiente para generar una mezcla de miedo y coraje.

EL COLOR IMPRESENTABLE
“Los periódicos sólo sirven para matar moscas y limpiar vidrios”, dice sobre el retrato de Rosario Robles. “Si ya desaparecieron, ya desaparecieron”, dice Onésimo Cepeda, refiriéndose a los 43 normalistas de Ayotzinapa. Hay otras citas más largas, como la de Elba Esther: “El día que (Roberto) Madrazo te mande a chingar a tu madre yo te voy a dar el tiro de gracia y escupiré sobre tu tumba”. O la de Norberto Rivera: “Hay niños muy mentirosos, incluso hay niños que desde edad muy temprana son muy inquietos y tientan y provocan a los mayores”. El pintor mismo se sorprende de la inspiración para su obra. “Dices: ‘puta, pues qué fauna’. ¿Cómo le hacemos para producir semejantes personajes? Porque al final es un producto de la sociedad, por la impunidad, por la corrupción, porque no los educaron en sus casas (risas)”.

¿Pero qué tienen todos ellos en común? ¿Cómo se hizo la selección? “La selección es personal, seguramente hay algunos peores de los que están aquí”, explica. “Decidí que estuvieran vivos y que fueran mexicanos, esos eran mis únicos parámetros. Es una antipatía muy personal, a mí me parecen especialmente impresentables”. Todo partió de un experimento muy sencillo, jugando con el lienzo en su taller, que está sobre su casa. “Dije: ‘voy a hacer una prueba de color con colores muy prendidos’. Tenía unos bastidores pequeñitos, ‘ah, pues voy a hacer unos impresentables, porque no merecen más tela’. Me empezó a gustar el contraste, el tratamiento de la pintura, los colores, el cinismo de sus rostros en estos cuadritos pequeños. Luego empecé a buscar frases que han dicho, bueno, es un cinismo… Han dicho esas y más, esta fue una selección pequeña”.

El origen está en los colores. Franco explica apasionadamente el tipo de papel que utilizó, la pintura y cómo la fue sobreponiendo para crear los efectos deseados. “Más bien estaba como inspirado en un atractivo que tenemos nosotros por ese tipo de colores que se ven, por ejemplo, en los murales de ostionerías, los manteles de fonda, los rótulos de los carritos de tacos, eso”, explica. “Andy Warhol usaba mucho este tipo de colores y también hizo una serie de criminales. Esta es totalmente otra onda, no son plastas de color como él usaba, como serigrafías, sino por veladuras, esto también está hecho a capas y se van sumando, no están mezclados los colores, salvo los fondos”.

ENTRE CÍNICOS Y MENTIROSOS

El pintor dice que sus 20 “Impresentables” son personas que “hasta hace poco todos estaban haciendo lo que saben hacer: delinquir. Lo que mejor les sale”. En ese sentido, no le faltaría inspiración y hasta podría ser difícil elegir sólo 20. “Yo no sé si Martita Sahagún sea peor que La Barbie, seguramente ha sido igual de perniciosa, pero a lo mejor no es tan criminal. Pero es igual de impresentable”, explica.

“No sé si es más criminal La Tuta o Raúl Salinas. No sé, los dos han robado lo que se les ha pegado la gana, han tenido un poder del que han abusado, en fin. La diferencia, yo veo, así como entre La Mataviejitas y Romero Deschamps, es que ella sí admite que es una asesina. O Jorge Hank, si su jefe de escoltas desapareció un periodista, es confeso, lo asesinó, él no se manchó las manos, pero es tan asesino como el Mochaorejas. La Barbie nunca dijo que él fuera una finísima persona y que lo estaban acusando de lo que no era, se asume como delincuente, en cierto sentido es más honesto. Los otros también saben que son delincuentes, pero se hacen pendejos”.

Con Genaro García Luna se le adelantaron antes de que pudiera pintarlo. El Secretario de Seguridad Pública durante el sexenio de Felipe Calderón fue arrestado en diciembre pasado en Dallas, Texas, por, entre otras cosas, aceptar sobornos del Cartel de Sinaloa. Franco ya lo tenía pensado para la segunda temporada de los “Impresentables”. “La Barbie en su frase lo delató desde antes, había delatado a mil gentes durante el sexenio de Calderón. Calderón siempre lo protegió y a mí que no me digan que no sabía”, comenta el pintor. Encima del cuadro del narcotraficante se lee: “Me consta que ha recibido dinero de mí, del narcotráfico y de la delincuencia organizada”, hablando de García Luna.

Al padre Maciel no lo pintó porque no cumplía con su regla de que se trate de personas con vida. Aunque ya lleno de inspiración, no le parecería tan mala idea. “A lo mejor ya se me antoja entrar a otras variantes. Poner muertos, gente como el padre Maciel, (Jorge) Hank papá, bueno, ¡uf!, te vas a sexenios anteriores y salen”. Material no le falta y dice que dentro de poco comenzará a trabajar en la segunda temporada de esta serie.

“Yo no lo hice con coraje, lo hice con diversión, un poco como diciendo, ‘miren, ¡tomen cabrones!”, “(Usé) fotos donde se veían perversos, feos o pasados de lanza, no sé. Por ejemplo, leves travesuras. A Kamel Nacif le puse un saquito rosa y ese pinche güey que se cree el macho de los machos, seguro le cagó. Me pasó una cosa curiosa, me habló una persona de Puebla, no voy a decir su nombre y me dijo que me lo compraba. Me dijo: ‘quiero comprar uno de esa serie’ -porque los empecé a poner en redes- ‘el de Kamel y lo sacas de la serie’, porque ya le había puesto el título. Le dije: ‘no, no, te lo podría vender, pero lo hago y lo vuelvo a poner’. Me dice: ‘es que le gustó, lo vio y le gustó’. Dije: ‘¿cómo le va a gustar si le puse un saco rosa?, y lo puse para que si lo veía, le cagara’. Se me hizo rarísimo, pero bueno como le dije que si lo sacaba de la serie lo iba a volver a hacer y lo iba a volver a meter, ya no me volvió a decir nada”.

¿No le dan miedo este tipo de situaciones? Como bien aclara, todos ellos siguen con vida y, buena parte, impunes de sus crímenes. Pero, aunque tiene la tranquilidad de que Kamel Nacif a quien le teme es a Lydia Cacho, confiesa: “Me asusté un poquito. Esta serie se expuso antes en una galería muy pequeña y el día de la inauguración sí salió en una portada de Reforma, salían Rosario Robles y Romero Deschamps y bueno sí son tipos que dan miedo. Pero pues les vale madres, le tienen miedo a los periodistas, a los que se dedican a escarbar y los que pueden sacar información para que vayan al bote. Un pintor les da lo mismo. Es más, tampoco creo que se aparezcan en exposiciones ni nada”.

LA FUENTE INAGOTABLE

Los “Impresentables” son parte de la fauna mexicana y Franco ve muy difícil que algún día desaparezcan. Actualmente menciona como ejemplo a Manuel Bartlett Díaz, quien formaba parte del PRI y hoy es director de la Comisión Federal de Electricidad. “Siempre van a existir, ahí está Bartlett, no sé si ya a mucha gente se le olvidó, pero a ese güey se le cayó el sistema”, recuerda. “Romero Deschamps ahí sigue, sigue siendo líder del Sindicato de Petróleos, está cagándose de miedo, pero no ha pasado nada, va a salir, vas a ver. Es muy difícil que se acaben, yo creo que sí puede mejorar, que sí puede haber una diferencia entre la cantidad de corruptos que hay”.

Sin embargo, no cree que Morena y el presidente Andrés Manuel López Obrador sean capaces de erradicar por completo la corrupción, “ni en los altos niveles”. Puede que baje, mas no se terminará, dice.

De cualquier forma, aún no pondría a AMLO dentro de sus “Impresentables”, no sólo porque no hay presidentes en la serie sino por darle el beneficio de la duda. “No sé, le voy a dar chance todavía un rato. Yo creo que era la mejor opción, pero yo no firmo cheques en blanco, vamos a ver. […] Hay gente en su gabinete que me parece muy competente y, sobre todo, bien intencionada. Hay gente que me parece que por más bien intencionada que esté, pues es muy incompetente. Ya veremos”.

Su mayor molestia del actual gobierno es lo que él percibe como un peligroso fanatismo religioso. “A mí lo que más me molesta es que estén agarrando fuerza las iglesias. Eso no se tiene porqué mezclar para nada, eso es súper personal y tiene que guardarse en casa, porque nos ha ido muy mal con los fanatismos religiosos. Si uno quiere ser fanático religioso, que lo sea, pero en su casa, que no haya barullos. Eso de que el Peje tenga un confesor, que vaya a Palacio Nacional, bueno ‘un guía’, o no sé cómo le
llame, ‘pastor’, y que hable de Dios en sus discursos, eso realmente me molesta”.

EN DEFENSA DE LAS BECAS

Otra cosa que le molesta es que AMLO haya querido desaparecer la beca Jóvenes Creadores del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (FONCA), así como el Sistema Nacional de Creadores de Arte. Franco no sólo ha recibido esos apoyos, sino que ha sido jurado de los mismos en varias ocasiones. Él conoce muy bien la importancia de las becas para los artistas.

El pintor nació en la Ciudad de México. Se crío en el barrio de Tizapán y, posteriormente, en Tepepan. Estudió en la Preparatoria Hermanos Revueltas, donde inició su pasión por el dibujo, haciendo cómics con sus compañeros por diversión. Al terminar, decidió entrar a la Escuela Nacional de Artes Plásticas de la UNAM y, a finales de los 80, logró su primera exposición individual, en el Centro Cultural San Ángel.

Pero fue cuando ganó la beca Jóvenes Creadores, en 1993, que comenzó su camino por sólo vivir del arte, una lucha cuesta arriba que, a pesar de los logros, sigue siendo complicada. Hay tiempos buenos y otros no tanto, cuenta.

Ha participado en más de 140 exposiciones colectivas y unas 28 individuales, llevando su obra a Nueva York, Italia, España, Costa Rica y muchas ciudades de México. Dejó su trabajo como animador en lo que actualmente es el Museo de Ciencias Universum, para seguir su pasión. Y aunque su actual esposa le dijo que con lo que ella ganaba les alcanzaba, él sabía que no era verdad. “Intentaron quitar la de Jóvenes Creadores y la del Sistema y no se pudo”, retoma el tema de las becas. “La verdad yo creo que sirven. Se puede probar, simplemente viendo los productos que han salido, lo que han ayudado a las personas a hacer cosas que no se hubieran podido hacer sin esos apoyos o hubiera sido mucho más difícil”.

Lo malo es que el dinero para dichos apoyos está más cerca de personajes “impresentables” que de los artistas. Otros son quienes administran todo y las becas se dan por proyecto, no porque le falten recursos al artista. “Siento que hay varios proyectos que están poca madre, que no pudieron ser apoyados, porque no alcanzaba (el dinero)”, dice Franco desde su experiencia. “Y hay muchos que no tendrían que ser apoyados. A mi juicio, muchísimos. Pero siento que todavía faltaría más para que realmente se apoyaran proyectos que valen la pena”.

A final de cuentas, él espera lo mejor de Morena gobernando el país, siempre dispuesto a alzar la voz. Y sus pinceles, cuando sea necesario, para mostrar el rostro de los corruptos. “Hay que criticar lo que sea criticable, sin volvernos locos, bueno, según nuestras opiniones. Con lo del FONCA yo la hice de pedo todo lo que pude y muchos hicimos una carta y conseguimos cantidad de firmas y se paró. El Peje decía ‘no, es que cultura nunca se había apoyado tanto, porque apoyamos a los pueblos originarios y esa es la cultura’. Pues no, está bien que los apoyes y también es cultura, pero no se para ahí. Esa fue una necedad, que dices: ‘a ver, maestro, asesórate de alguien, ya se ve que no es tu área”.

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