CACHIRULES: LA VERGÜENZA DEL FUTBOL MEXICANO

Es el día más negro, el más vergonzoso del futbol mexicano, un episodio propio de una película de terror que quisiéramos olvidar, guardarla en el clóset y perder la llave, pero desafortunadamente es una realidad que nos tocó enfrentar, marcó a una generación de futbolistas ¿y por qué no decirlo? a una generación de mexicanos, en una época, en la que falsificar documentos oficiales parecía de lo más “normal”.

Por Luis Enrique Alfonzo

 

Era 1988, Tim Burton estrenaba su filme ‘Beetlejuice’, Michael Jackson hacía lo propio con su película ‘Moonwalker’, en México, el fallecimiento de Don Ramón (Valdés) entristecía a toda Latinoamérica; en la política, un convulsionado ambiente tenía a dos personajes: Carlos Salinas de Gortari y Cuauhtémoc Cárdenas, ambos se llevaban las charlas de café, debido a las inminentes elecciones presidenciales; en el deporte, los mejores atletas del País se preparaban para los Juegos Olímpicos de Seúl, pero de pronto, todo se vio opacado por una noticia: la Selección Mexicana era castigada por hacer trampa y no participaría en el Mundial de Italia 1990.

México venía de ser el país anfitrión de la Copa Mundial de la FIFA en 1986, la resaca de la ‘Chiquitibum’, la coreografía de “La Ola” por los estadios del País, los reconocimientos internacionales por la gran organización y total entrega de la afición nacional aún nos hinchaban el pecho de orgullo, cuando llegó la bofetada más grande que el deporte nacional ha tenido en su historia.

Después del histórico sexto lugar obtenido en el mundial del 86, el futuro lucía promisorio; Hugo Sánchez vivía su mejor momento con el Real Madrid, nombres como Javier Aguirre, José Manuel de la Torre, Manuel Negrete, entre otros, emigraban también a Europa; sin embargo, el palo de realidad apareció el 12 de abril de ese año, cuando el periodista deportivo Toño Moreno, dio a conocer en su columna del periódico Ovaciones, edades por arriba de las permitidas en jugadores que formaban parte de la Selección Nacional Sub20, que participaba en el Pre Mundial de la especialidad con sede en Guatemala: “es muy triste, primero hacer trampa, y después que te descubran y que quedes exhibido como un país tramposo… somos un País muy rico en muchas cosas, y de repente somos señalados como los tramposos, y de cómo alterábamos las actas”, señaló Moreno.

LOS CACHIRULES

Cuatro fueron los jugadores señalados y acusados por jugar con edades alteradas: José de la Fuente (dos años mas del límite), Gerardo Jiménez (dos años pasando el límite), José Luis Mata (cuatro años más del límite), y Aurelio “el Coreano” Rivera (superando cinco años el límite). Para Toño Moreno, los llamados “Cachirules” quedaron marcados, pero no solo ellos, también toda una generación de futbolistas que estaba lista para participar en los Juegos Olímpicos y en el Mundial Italia 1990, todos, frustrados por este castigo que impuso la FIFA.

“A 30 años del episodio en que la FIFA castigó durísimo a los Cachirules, porque sí fue una gran trampa, se cuidaron más las cosas en la Federación, y se cuidaron tanto, que en las siguientes generaciones nadie alteró documentos… la gran generación –por ejemplo de Giovanni Dos Santos y Carlos Vela–, que fue la campeona del mundo, gracias a Jesús Ramírez en 2005, se dio años después de este fenómeno de los Cachirules. Y también la selección de Raúl Gutiérrez fue campeona del mundo en 2011, y al año siguiente se obtuvo la medalla de oro en los Juegos Olímpicos, entonces considero que en algún momento lo veíamos como algo tan normal que denunciarlo parecía como que: ‘no va a pasar nada’, pero pasó; sin embargo, gracias a que sucedió, si es que así se puede decir, se investiga en la Federación de tal manera que en los papeles de los jóvenes de las diversas categorías: Sub 13, Sub-15, Sub 17, Sub-19, Sub-21, entre otras, ya nadie hace trampa y creo que ese severo castigo nos abrió los ojos para darnos cuenta de que no lo debemos volver a hacer, y gracias a ello ahora en México presumimos dos Copas del Mundo”, aclara.

CACHIRULES SOCIALES

Fiel al dicho que el futbol es un reflejo de su sociedad, la trampa de los Cachirules desencadenó una bola de nieve que para Toño Moreno permeó en otros ámbitos. “Aquí hubo algo muy grave, más allá de hacer trampa por el futbol, se desencadenaron investigaciones más profundas, se descubrió que habían registro civiles con falsificación de papeles y mamás que para meter al niño en la primaria o en determinado grado escolar, con una facilidad se alteraban fotocopias, años, edades… era una gran corrupción de documentos oficiales, entonces, si bien le pega al futbol y nos hace exhibir como tramposos, también a nivel País y de la Secretaría de Gobernación se desató una investigación, porque era muy fácil conseguir y alterar documentos”.

Nunca podremos saber qué hubiera pasado con la Selección Mexicana en el Mundial de Italia 1990, lo cierto es que un país entero quedó marcado por hacer trampa. Y a pocos días de arrancar el Mundial de Rusia 2018, es importante recordar que el último mundial al cual México no asistió, fue precisamente el de 1990, por hacer trampa… un pasaje doloroso, que aunque duro, dejó un gran aprendizaje, una marca imborrable que como diría el gran entrenador Marcelo Bielsa: “Si quien llega primero tomando atajos no sufre la condena dentro del grupo, ese equipo está enfermo. Y este dicho aplica también a la sociedad”, remata Toño Moreno. 

Compartir en:

EL MISTERIOSO AEROPUERTO DE DENVER

Ubicado en el estado de Colorado, Estados Unidos, el Aeropuerto Internacional de Denver encierra una serie de misterios que a la fecha, siguen sin resolverse.

Envíanos un mensaje